Seis alimentos que nunca debes recalentar en el microondas

Estos platos deben cocinarse con otra fuente de calor para mantener y realzar sus sabores originales

El microondas es una herramienta multifuncional para la cocina de todo el hogar, la facilidad y rapidez con la que calienta alimentos es una solución para todos. Sin embargo, esto no significa que su uso sea universal y se puede recalentar o cocinar cualquier alimento.

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Desafortunadamente, algunas comidas que recalentamos en el microondas nunca serán tan ricas como cuando están recién hechas. Por otro lado, cualquier plato que involucre pan no debe meterse en el microondas. Esto incluye productos como hamburguesas, sándwiches y sobras con muchos carbohidratos. Esto no significa que no puedas volver a comerlas, lo que se necesita es unas otras fuentes de calor para restaurar el sabor original.

Estos son los seis alimentos que nunca deben calentarse en el microondas

Pizza

La pizza podría ser el alimento que más veces hemos recalentado en el microondas, sin embargo, los resultados no son buenos. El tipo de cocción del microondas estropea la textura del pan y la pizza.

Es por eso que las mejores opciones para recuperar su sabor y textura son la sartén o el horno. Si se trata de una o dos porciones, hay que ponerlas en un sartén con fuego medio. Es mejor que el microondas, porque la corteza se mantiene crujiente. Si es una pizza completa, lo mejor en colocarla en estante medio del horno a unos 180 grados hasta que el queso se derrita nuevamente.

Pasta

Si tienes una pasta simple, es decir sin ningún tipo de salsa o relleno, la mejor manera es recalentarla en agua hirviendo por unos cuantos minutos, dependiendo del tipo de pasta.

La pasta que ya está cubierta con una salsa cremosa o con aceite es un poco más complicada, ya que el aceite o la crema pueden separarse, y arruinar la consistencia del plato. En una cacerola, coloca la pasta a fuego medio-bajo. Combínalo con una pequeña cantidad de grasa (como crema o aceite, lo que se haya usado cuando se cocinó por primera vez). Contrólalo y revuélvelo con frecuencia.

La pasta con salsa a base de tomate es más fácil. Esto se puede recalentar en una cacerola pequeña a fuego medio. Si la salsa es demasiado espesa, agrega un poco de agua mientras se calienta y vuelve a sazonar, ya que se agregó líquido y volumen.

Pollo frito

En lugar de microondas, usa una bandeja para hornear o una sartén. Hay que cubrir cada pieza con papel aluminio y cocinarlo en el horno a 180/190 grados durante unos 10 minutos.

Luego se retira el papel aluminio y se sigue cocinando hasta que la piel vuelva a tomar una textura crujiente. En el caso del pollo frito como de otros platos, es necesario tener en cuenta que hay algunos alimentos que no deben recalentarse por completo y, en su lugar, deben desecharse.

Papas Fritas

Nunca serán tan buenas como la primera ocasión, pero la mejor forma de volverlas a cocinar es una sartén con aceite. Las papas fritas son las más difíciles de recalentar, ya que fácil que pierdan su sabor y consistencia cuando se calientan, especialmente cuando están crujientes.

Te recomendamos calentar un poco el aceite en una sartén antiadherente hasta que comience a brillar. Coloca las papas fritas y déjalas freír hasta que estén doradas y crujientes. Retira las papas y escurre los restos de aceite en un plato con toallas de papel de cocina. Por último, espolvoréalas con un poco de sal.

Carne

Si queremos volver a comer un buen corte de carne al horno o a la parrilla del día anterior, lo mejor es cortarlo en rodajas finas. Luego, simplemente agrega un poco de aceite en un sartén y cocínalo a fuego medio hasta que esté lo suficientemente caliente.

También puedes poner las rodajas finas en una fuente para horno con aceite o caldo y cocinarlo a temperatura baja, para que no se pierda la humedad ni se seque.

Guisos

Para calentar de forma uniforme, lo mejor para las cazuelas y los guisos es calentarlos en el horno. Para recalentar el plato, hay que agregar un poco de agua para evitar que se seque y luego cubrirlo bien con papel aluminio.

Hornea en fuego bajo (160/170 grados) hasta que esté bien caliente. Asegúrate de verificar la temperatura desde el medio de la cacerola, ya que toma más tiempo para calentarse.

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Autor: I.S. con información de Infobae

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