Llegan a Rusia 1ras víctimas del vuelo siniestrado en Egipto

Un grupo de personas enciende velas durante el día de luto oficial por las víctimas de un accidente de avión, en su mayoría rusos, en la península egipcia del Sinaí, en la plaza del palacio Dvortsovaya, en San Petersburgo, Rusia, el 1 de noviembre de 2015. (Foto AP/Dmitry Lovetsky) SAN PETERSBURGO, Rusia (AP) — Sólo un impacto externo podría haber causado el accidente de un avión ruso en Egipto, en el que murieron sus 224 ocupantes, dijo el lunes un alto cargo de la aerolínea que operaba el vuelo, generando más dudas sobre qué le pasó exactamente al aparato que sobrevolaba la península del Sinaí.

“Descartamos un fallo técnico del avión o un error del piloto”, dijo Alexander Smirnov, subdirector general de la aerolínea Metrojet. “La única explicación posible podría ser un impacto externo en el avión”.

Pero al ser preguntado por más detalles sobre el tipo de impacto que dio pie a la tragedia y qué pudo haberlo causado, Smirnov insistió en que no podía ofrecer más datos porque hay una investigación en marcha.

Viktor Yung, otro subdirector de la empresa, que la tripulación del avión no lanzó una señal de socorro ni contactó con controladores de tráfico aéreo en Egipto antes del siniestro.

Esta versión contradice directamente a la ofrecida antes por un funcionario egipcio, que aseguró que el piloto reportó un problema técnico a los controladores y expresó su deseo de hacer un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto más cercano.

Smirnov dijo también que el aparato perdió 300 kilómetros por hora (186 millas por hora) en velocidad y 1,5 kms (unos 5.000 pies) en altura en un minuto antes del impacto.

Un alto cargo de la aerolínea Metrojet, la empresa rusa que operaba el vuelo que se estrelló el sábado en Egipto, dijo que el en la península del Sinaí, en Egipto.

El Airbus A321-200 operado por Metrojet se estrelló en la península del Sinaí el sábado por la mañana, solo 23 minutos después de despegar de la localidad turística de Sharm el-Sheij, en el mar Rojo, con destino a San Petersburgo. Las 224 personas que iban a bordo, en su inmensa mayoría ciudadanos rusos, fallecieron.

El jefe de la Agencia Federal de Aviación rusa, Alexander Neradko, dijo a periodistas el domingo que el gran radio en el que se hallaron piezas de la aeronave indica que se desintegró mientras volaba a gran altura. No realizó comentarios sobre la posible causa del choque, citando una investigación en marcha.

Expertos sostienen que, cuando un avión estalla en el aire, podría deberse a uno de estos tres factores: un fenómeno climático devastador, una colisión en el aire o una amenaza externa, como una bomba o un misil.

Sin pruebas de que pudiesen haberse dado alguno de estos factores, Todd Curtis, ex ingeniero de seguridad de Boeing, dijo que investigadores buscarán causas menos habituales como un incendio a bordo o un fallo estructural causado por la corrosión.

Un grupo local asociado a la milicia radical Estado Islámico dijo que sábado que sus insurgentes “derribaron un avión ruso sobre el estado del Sinaí con más de 220 cruzados rusos a bordo”. El grupo combatiente no respaldó con pruebas su afirmación.

Por otra parte, Rusia comenzó el lunes a repatriar los restos de las víctimas mortales del accidente mientras todo el país respetaba la jornada de luto oficial en medio de grandes muestras de tristeza.

Un avión del gobierno trasladó los cuerpos de 140 de los pasajeros de la aeronave siniestrada al aeropuerto de Pulkovo, en San Petersburgo, la madrugada del lunes. Agencias de noticias rusas dicen que el gobierno habilitará un segundo avión para repatriar a más víctimas más tarde el lunes.

El presidente del país, Vladimir Putin, declaró el lunes día de luto oficial en toda Rusia y las banderas ondearon a media asta.

El domingo, expertos en aviación y equipos de rescatistas peinaron una zona de 16 kilómetros cuadrados (más de 6 millas cuadradas) para intentar encontrar restos de las víctimas y piezas del avión. El gobierno egipcio dijo que a mediodía se habían recuperado 163 cuerpos.

También el domingo, en San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia, cientos de personas depositaron flores, fotos de las víctimas, animales de peluche y aviones de papel en el aeropuerto de la ciudad. Otros acudieron a iglesias y encendieron velas en memoria de los muertos.

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La periodista de Associated Press Nataliya Vasilyeva contribuyó a este despacho desde Moscú.

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