TransCanada niega que pedido fue por presión política

Un árbol domina el campo a través del cual está planeado que pasará el oleoducto Keystone XL cerca de Bradshaw, Nebraska, en esta foto del 16 de enero de 2015. La compañía tras el oleoducto Keystone XL negó el martes 3 de noviembre de 2015 que hubiera una motivación política tras su decisión de pedirle al gobierno de Estados Unidos que retrasara su revisión al proyecto. El 2 de noviembre de 2015, TransCanada dijo que tal suspensión sería propiedad mientras trabaja para asegurar la aceptación de su ruta de opción a través de Nebraska ante retos legales. (Foto AP/Nati Harnik, Archivo) TORONTO (AP) — El director de la compañía responsable del oleoducto Keystone XL negó el martes que hubiera una motivación política tras su decisión de solicitarle al gobierno de Estados Unidos que retrasara su revisión del proyecto.

La petición de TransCanada de suspender la revisión retrasaría cualquier decisión hasta que tome el puesto el próximo presidente, lo que podría dejar el asunto en manos de una administración republicana que ofrezca más apoyo.

TransCanada dijo el lunes que le había solicitado al Departamento de Estado suspender su revisión del oleoducto de Alberta a Texas, al argumentar incertidumbres sobre la ruta que tomaría en Nebraska.

La petición llega entre sospechas de que el presidente Barack Obama rechazará el proyecto. Si Estados Unidos acuerda suspenderlo, el asunto quedaría en manos del siguiente presidente. Mientras los candidatos demócratas se oponen al proyecto, los candidatos republicanos lo apoyan.

El vocero de la Casa Blanca Josh Earnst dijo que el Departamento de Estado revisaba la petición de TransCanada, pero agregó que el presidente Obama todavía tenía la intención de tomar una decisión en relación al oleoducto antes de dejar la presidencia. Agregó que era importante ver qué motivaba la petición de TransCanada.

El director ejecutivo de TransCanada, Russ Girling, negó que la petición tuviera algo que ver con el rechazo anticipado del oleoducto.

El vocero de TransCanada Mark Cooper dijo el lunes que “han escuchado desde febrero los mismos rumores que una negación o fallo es inminente” de la administración de Obama, pero agregó que el objetivo de la compañía sigue siendo demostrar que el proyecto es benéfico para Estados Unidos.

El oleoducto de 1.900 kilómetros (1.179 millas) ha sido un detonante en el debate de Estados Unidos en relación al cambio climático. Los críticos se oponen al oleoducto que transportaría petróleo bombeado de las arenas asfálticas de Alberta, bajo argumento de que requeriría grandes cantidades de energía y agua, y aumentaría las emisiones de gases causantes del efecto invernadero.

Quienes lo apoyan argumentan que será una fuente de empleo y motivará la independencia energética. También dicen que los oleoductos son métodos más seguros para transportar petróleo que los trenes.

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Los periodistas de Associated Press Josh Lederman y Matthew Daly en Washington y Grant Schulte in Lincoln, Nebraska contribuyeron a este despacho.

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