Jóvenes indocumentados revelan beneficios de Acción Diferida

Alrededor de 70 por ciento de los jóvenes indocumentados conocidos como “dreamers” dijeron haber podido obtener su primer empleo o cambiarse a uno nuevo bajo el programa, lo que les permitió mayor independencia económica.

El programa entró en vigor en agosto de 2012 para beneficiar a estos inmigrantes, suspendiendo su deportación por un periodo de dos años y otorgándoles permiso para trabajar.

Los jóvenes encuestados dijeron que tenían menos miedo de ser deportados, aunque indicaron que siguen preocupados por familiares y amigos que continúan siendo expulsados de Estados Unidos.

El sondeo fue realizado por el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de California en San Diego, a petición de United We Dream, un grupo que aboga por los inmigrantes indocumentados jóvenes que fueron traídos a Estados Unidos por sus padres cuando aún eran niños.

La encuesta reveló, entre otras cosas, que un 23 por ciento de los jóvenes indocumentados regresaron a la escuela tras recibir los beneficios del Programa de Acción Diferida.

El 20 por ciento de los “dreamers” dijo que pudo comprar su primer automóvil y el 37 por ciento señaló que obtuvieron su primera tarjeta de crédito.

Más de un tercio de los encuestados dijo que la cuota de inscripción al programa, de 465 dólares, les retrasó la aplicación al mismo durante un promedio de tres meses.

Dos tercios de los encuestados señalaron que necesitaron ayuda para presentar la solicitud para el programa.

Aunque el programa fue creado bajo los auspicios de un presidente demócrata, alrededor del 50 por ciento de los encuestados se identificaron como demócratas y cerca del 45 por ciento se definieron como independientes o los “otros”.

Eso sugiere que hay una “ventana de oportunidad” para los republicanos para atraer a este grupo al apoyar la reforma migratoria, dijo Tony Wong, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de California en San Diego, responsable de la aplicación del sondeo.

Sin embargo, los jóvenes encuestados dijeron que eran más propensos a culpar a los republicanos que los demócratas si la reforma migratoria no es aprobada.

La encuesta fue elaborada a través de la internet entre mil 302 jóvenes que se apegaron al Programa de Acción Diferida.

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