Uruguay: Refugiado sirio se rocía con combustible en reclamo

MONTEVIDEO, Uruguay (AP) — Uno de los refugiados sirios que el gobierno acogió en Uruguay se roció el martes con combustible a modo de protesta, confirmó un vocero del Ministerio del Interior, y agredió a funcionarios del programa de acogida a los refugiados, se informó oficialmente.

“El hombre se roció con nafta para presionar. Pero no pasó a mayores y ya está más tranquilo”, dijo a la Associated Press el responsable de la Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior, Fernando Gil.

No se determinó de inmediato si el refugiado tenía el propósito de prenderse fuego en esta acción realizada en su casa de la ciudad de Juan Lacaze.

El protagonista del hecho es Merhi Alshebli, jefe de una familia de 15 hijos radicada en esa ciudad del departamento de Colonia, 150 kilómetros al oeste de Montevideo.

El incidente ocurrió mientras funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos, que se encarga de la situación de los refugiados, y un representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados visitaban el hogar de la familia, que reclama “una visa para trasladarse e instalarse en otro país”, según un comunicado oficial divulgado el martes a la noche.

“El equipo volvió a explicarle que el Estado Uruguayo no está capacitado para otorgar visas de entrada a otro país (potestad que se reserva el país en cuestión). Tras dos horas de intercambio, el jefe de familia agredió a parte del equipo del programa. Las personas agredidas realizaron la denuncia correspondiente ante la policía”, agregó el comunicado.

Alshebli fue conducido al juzgado de la vecina ciudad de Rosario, confirmó a la AP su hijo Ibrahim. El caso está siendo estudiado por el juez a cargo, dijo el inspector Enuversindo Correa, subjefe de la policía de Colonia, donde se encuentra la ciudad de Juan Lacaze.

Correa, sin embargo, se negó a dar otros detalles.

En un diálogo mantenido el lunes con la AP, Ibrahim Alshebli dijo que su familia seguía disconforme con las soluciones que les propone el gobierno uruguayo y que hoy martes serían visitados por una delegación de autoridades para seguir discutiendo el tema.

Los Alshebli y otras cuatro familias sirias acogidas por Uruguay durante la presidencia de José Mujica (2010-2015) realizaron en septiembre una protesta que se prolongó por cuatro días, durante los cuales acamparon frente a la presidencia reclamando poder irse de Uruguay.

Al llegar las familias totalizaban 42 personas, pero algunos otros integrantes se sumaron con el correr de los meses.

Tras vivir un año en el país, los sirios se quejan de que Uruguay es un país caro y falto de oportunidades, y sostienen que no podrán mantenerse cuando termine un plan de asistencia estatal que les otorga vivienda y dinero por un año más.

Una de las cinco familias, los Aldees, intentaron abandonar Uruguay con pasajes comprados con dinero propio. Pero el documento que se les proporcionó, un “título de identidad y viaje”, no fue aceptado por las autoridades de Turquía. Tras pasar 20 días retenidos en el aeropuerto de Estambul, los Aldees debieron regresar.

Un segundo grupo de 72 sirios debía llegar en febrero, lo que no ocurrió hasta ahora. El canciller Rodolfo Nin Novoa sostuvo que la segunda tanda llegará en noviembre o diciembre.

Desde que estalló la guerra civil en 2011, más de 4.000.000 de sirios han abandonado el país, según cifras de Naciones Unidas.

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