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Las burlas y malos tratos comenzaron cuando las profesoras descubrieron que Francisco es hijo de una mujer mazateca. Foto: Daniel Villa / Reforma
Las burlas y malos tratos comenzaron cuando las profesoras descubrieron que Francisco es hijo de una mujer mazateca.
Foto: Daniel Villa / Reforma
 

México, DF.- Francisco es un niño de cinco años que por su origen indígena fue discriminado por maestras y compañeros en la escuela La Salle Seglares.

La historia de discriminación, publicada por Reforma, inició cuando las profesoras descubrieron que Gloria Cabrera Reyes, de origen mazateco, era la madre biológica del menor y no Silvia González, quien acogió al menor cuando le ofreció trabajo a Gloria como empleada doméstica.

Silvia González se presentó ante la escuela como tutora. Ella pagó la inscripción de casi 35 mil pesos y las colegiaturas de 4 mil 500 pesos mensuales. Durante el primer año escolar todo transcurrió sin problemas.

Fue hasta septiembre de 2013 que la situación para el pequeño Francisco cambió. Gloria Cabrera, la madre biológica, se presentó al plantel para recoger a Francisco. La maestra de Español, Alicia Pliego, impidió que se lo llevara, pues dudó que Cabrera fuera en realidad su madre. A partir de entonces Francisco ya no quería ir a la escuela.

“Al enterarse de la mamá biológica, empezaron los abusos contra el niño, quien manifestaba que ya no quería ir a la escuela porque los compañeros le decían que no pertenecía ahí. Comentó que la maestra de Inglés lo dejaba en un rincón solo y le aventaba las cosas, mientras que a los otros les acercaba los libros en la página donde era la lección.

“Las maestras me dijeron que necesitaban un dictamen de un sicólogo, y me dijeron ‘vea la realidad del niño, vea la realidad de su mamá que no sabe hablar inglés, cómo lo va a apoyar, métalo en una escuela oficial’.

“Eso le provocó tanto estrés al niño que al ver a las misses se llegó a hacer pipí en los pantalones”, contó Silvia González a Reforma.

La discriminación de maestras y compañeros provocaron que Francisco dejara la escuela. Entonces, González acudió al Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en el DF (Copred), donde iniciaron un proceso de conciliación.

El 6 de noviembre, mediante una carta, la escuela negó las acusaciones de discriminación y propuso algunas medidas para que el menor continuara como alumno del plantel.

“Señalo que ninguna persona que labora para mi representada ha incurrido en la ejecución de algún acto de discriminación, ni en contra del niño Francisco”, señala el documento firmado por Eloy Salazar Delgado, representante legal de la escuela.

Con información de Reforma

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