EEUU rechaza referéndum en Crimea y prepara represalia contra Rusia

Estados unidos rechazó el referéndum de separación de Crimea realizado el domingo calificándolo de ilegal, y preparaba medidas de represalia contra Rusia.

Aun antes de que se anunciaran los resultados oficiales, la Casa Blanca denunció la votación sobre la anexión de Crimea a Rusia diciendo que violaba la Constitución ucraniana y la ley internacional, y que fue realizada bajo “amenazas de violencia e intimidación de una intervención militar rusa”.

La Casa Blanca dijo que “no se deberían tomar decisiones sobre el futuro de Ucrania sin el gobierno ucraniano”, y señaló que Rusia ha rechazado el despliegue de observadores internacionales en Crimea para asegurar que se protejan los derechos de la gente de etnia rusa.

“Rusia ha desdeñado esos llamados así como la búsqueda de acercamiento del gobierno ucraniano, y en lugar de ello ha aumentado su intervención militar en Crimea e iniciado ejercicios militares amenazantes en la frontera este de Ucrania”, dijo La Casa Blanca.

“Las acciones de Rusia son peligrosas y desestabilizadoras”, agregó.

Funcionarios estadounidenses reafirmaron que el gobierno del presidente Barack Obama, junto con la Unión Europea, impondrá sanciones a Rusia si anexa la estratégica región. Advirtieron además que cualquier maniobra de Rusia sobre el este y sur de Ucrania sería un recrudecimiento grave de la situación que requeriría respuestas adicionales.

El secretario estadounidense de Estado John Kerry pidió a Moscú que regrese a sus bases las tropas que tiene en Crimea, retire fuerzas de la frontera ucraniana, detenga la provocación en el este de Ucrania y apoye las reformas políticas en Ucrania que protegerían a la población de origen ruso, a quienes hablan ruso y otros residentes en la ex república por la que Rusia dice estar preocupada.

En una llamada telefónica con el ministro ruso de Relaciones Exteriores Sergey Lavrov, Kerry apremió a Rusia a “apoyar los amplios esfuerzos ucranianos para abordar la compartición de poder y descentralización a través de un proceso de reforma constitucional que sea ampliamente incluyente y proteja los derechos de las minorías”, dijo el Departamento de Estado.

Fue la segunda llamada entre ambos desde las fracasadas negociaciones del viernes en Londres.

Kerry expresó “fuertes preocupaciones” respecto a las actividades militares rusas en la región sur ucraniana de Jersón, justo al norte de Crimea, donde aparecieron el sábado tropas de Rusia, y respecto a “continuas provocaciones” en ciudades del este de Ucrania, señaló el departamento.

Kerry “dejó en claro que esta crisis sólo puede resolverse políticamente y que mientras los ucranianos sigan tomando las medidas políticas necesarias, Rusia debe corresponder retirando sus fuerzas a la base y contrarrestando las tensiones y preocupaciones sobre un enfrentamiento militar”, agregó el Departamento de Estado.

Un funcionario de alto rango del Departamento de Estado dijo que la voluntad de Lavrov de discutir las reformas políticas de Ucrania fue algo positivo, pero agregó que la escalada militar rusa es “una gran preocupación” y debe ser revertida. El funcionario pidió no ser identificado ya que no estaba autorizado para hablar sobre la conversación privada.

 

CrimeaEstados UnidosPolíticarechazoreferéndumrepresaliaRusiaseparación