EEUU metido de lleno en rivalidad con México

IRVINE, California, EE.UU. (AP) — Clint Dempsey está metido de lleno en la rivalidad futbolística entre Estados Unidos y México casi desde el momento en que entendió lo que significa el deporte a nivel de selección para ambos países.

“Crecí en Texas, y jugué con muchos chicos de México que iban a mi escuela secundaria, y siempre estábamos picándonos”, dijo Dempsey. “ES una rivalidad competitiva, al estar tan cerca de México. Es emocionante tener partidos importantes que te mueres por ganar. Creo que ambos países querrán mostrar su poderío, quieren poder restregárselo en la cara al otro”.

Dempsey y sus compañeros de la selección estadounidense protagonizarán otro capítulo de la rivalidad el sábado, cuando enfrenten a México en el Rose Bowl por un boleto a la Copa Confederaciones de 2017.

México se clasificó al partido al ganar la Copa de Oro de este año, el mismo torneo que Estados Unidos conquistó en 2013.

Después de conseguir el título del campeonato de la CONCACAF, México despidió a su técnico Miguel Herrera por un altercado con un periodista. El “Tri”, dirigido de forma interina por Ricardo Ferretti, no contará el sábado con una de sus grandes figuras, el delantero Giovani Dos Santos, por una lesión.

El colombiano Juan Carlos Osorio parece ser el elegido por la federación mexicana para hacerse cargo de la selección después del partido del sábado y de un amistoso el martes, el último encuentro con Ferretti al mando.

Estados Unidos también tiene su cuota de problemas. El equipo dirigido por Juergen Klinsmann encara críticas luego de perder en las semifinales de la Copa de Oro, y Landon Donovan, goleador histórico de la selección, dijo que el alemán debe ser despedido si Estados Unidos no vence a México el sábado.

“Hay tensión, pasión de ambos bandos, de los hinchas, de los jugadores, tiene mucha historia”, dijo el delantero estadounidense Jozy Altidore. “Hay mucho más en juego cada vez que nos enfrentamos. Creo que este será uno de los más importantes”.

Ambos equipos se enfrentaron en el mismo escenario hace cuatro años en la final de la Copa de Oro, en la que México remontó una desventaja de dos goles para imponerse 4-2 con un fenomenal gol de Giovani. Ese revés provocó la salida del técnico Bob Bradley, y los estadounidenses están invictos ante México en seis partidos, con tres victorias, desde que Klinsmann tomó las riendas.

Los estadounidenses no son favoritos para este partido, en el que se espera que la grada esté dividida en partes iguales entre seguidores de México y de los anfitriones.

Altidore cree que esta es una oportunidad perfecta para que Estados Unidos se reivindique después de un año decepcionante.

“Estoy emocionado, porque nunca tengo estas oportunidades con la selección”, señaló Altidore, quien se perdió la final de 2011 por una lesión.

La Confederaciones es una antesala a la Copa del Mundo de 2018 en Rusia.

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