¿Cómo activar el hábito de la lectura en los niños? Te decimos en 3 pasos

¿Cómo activar el hábito de la lectura en los niños? Es una pregunta que a menudo los padres se hacen junto con el otro cuestionamiento que es, ¿los niños deben tener acceso a pantallas y/o dispositivos?

En ambas preguntas llevan un poco de duda, obvio, pero también de desconocimiento e incertidumbre. La realidad es que cada familia o cada padre o tutor deberá recorrer su propio camino en vías de encontrar lo que es mejor para cada uno de sus hijes, hijos e hijas.

Es una decisión quizá personal pero también de familia.

¿Cómo activar el hábito de la lectura en los niños?

Lo primero y quizá más importante será que a temprana edad, los 3 o 4 años los niños tengan sus primeros libros:

Todo esto les ayudará a incentivar su lado creativo, a descubrir que a través de los libros y esas primeras conexiones podrán comenzar a conocer el mundo de las letras, la escritura y sobre todo el hábito de la lectura tan importante en el desarrollo humano, físico, mental y cognitivo de todos los niños y niñas.

Tiempo y dedicación para propiciar el hábito de la lectura

Lo primero será dedicar tiempo y espacio para propiciar el hábito de la lectura.

Las niñas y niños aprenden a través del ejemplo y de las repeticiones, por eso si todas las noches antes de acostarse tú dedicas tiempo a leerles cuentos, aventuras, historias a través de libros ellos sabrán que ese tiempo es entre ustedes y que leer los llevará a mundo —quizá—desconocidos para ellos pero que habitan y son posibles en sus mentes porque los vivieron junto a los libos.

La dedicación de calidad a estos momentos a través de rutinas incrementa la posibilidad de crearles hábitos y entre ellos está y estará el hábito de la lectura, el amor por los libros porque en ese tiempo que dedicas a estar juntos el niño y la niña sabrán que es tiempo de ustedes dos. Se genera un vínculo amoroso y único.

Los hábitos requieren de tiempo y dedicación, de un enfoque para esa actividad, en este caso la lectura donde los niños sabrán que a través de esos momentos sus lazos con los libros serán interminables.


Hábitos y rutinas desde temprana edad

Incluso cuando los niñas y niñas comienzan a reconocer colores, olores, formas, ruidos es un buen tiempo para crearles esos hábitos que les habrán de dar más experiencias cognitivas y un desarrollo mental consistente.

Las rutinas, como la de sueño o de alimentación, son parte de lo cotidiano en el desarrollo de cualquier infante, aunado a esto que es esencial para la vida es preciso incentivar y motivar los espacios donde los hábitos sean desarrollados pero también inducidos.

Es decir, un hábito no se hace hábito por sí solo, hay que crearlo con espacios y tiempo, la dedicación es fundamental para desarrollarlo, también es preciso no claudicar porque la consistencia lo hará una práctica común que determinará que crezca y con el paso se los años se cree un comportamiento que resulte habitual para la niña o niño.

El acompañamiento

Cualquier infante necesita acompañamiento desde el momento que nace, que nacemos. Somos una especie para ser criada por una madre, padre o tutor porque no somos capaces de sobrevivir por sí solos como otras especies.

Eso conlleva que nuestro desarrollo siempre este acompañado de alguien, preferente el padre y la madre o algún tutor que puede ser una abuela, abuelo, pariente. Sin embargo la compañía de alguien más desde nuestra infancia redundará en el desarrollo de seguridades y valores.

Esos valores llevan implícita la dedicación que se traduce en tiempo para actividades que nos acompañen y permitan descubrir nuevos descubrimientos cada día.

Las y los niños que crecen rodeados de amor donde se incluye el amor a los libros, a la lectura, están más cercanos a que sientan amor y atracción por los libros.

La lectura les dará nuevas formas e idolologías, aprenderán de cultura, arte, serán niños con más paciencia porque por ejemplo se toman y dedican tiempo para sus libros, también desarrollarán mejores aptitudes de escritura, comprensión lectora, ortografía, redacción, análisis de textos o de información, entre muchos otras. 

El hábito de la lectura en los niños se debe inculcar a temprana edad, entre más pequeños les acerquemos los libros más identificados se sentirán con los textos, imágenes y ese tiempo de calidad para aprender.