La importancia de una buena hidratación, ¿qué tan esencial es el agua en nuestra vida?

Después de los 14 años, es necesario ingresar más de 2 litros de agua al día; no sólo en bebida, sino también con la comida.

Todo lo que hacemos en el día provoca un consumo de agua en nuestro cuerpo, debido a ellos, es esencial mantener una buena hidratación. Según la EFSA (Comisión Europea de Seguridad Alimentaria), los hombres mayores a 14 años deben tomar 2,5 litros al día, mientras que las mujeres deberían tomar más de 2 litros al día.

Cabe destacar que el agua no solamente están en lo que bebemos, también la comida tiene mucho que ver. Tomando esto en cuenta, de todo lo que ingerimos, el 70% u 80% debe ser líquido, mientras que el resto debería ser comida.

Para esto, necesitamos saber qué alimentos nos pueden aportar agua necesaria para cumplir nuestra cuota recomendada al día. Las frutas y verduras, evidentemente, son una mejor opción que la comida rápida, por ejemplo, pues es la comida que más liquido nos puede generar.

Las consecuencias por no consumir lo necesario de agua al día son varias, entre ellas están la disminución de la capacidad de conducción, la alta posibilidad de tener dolor de cabeza, no prestar la suficiente atención a las cosas, etc.

Te compartimos algunos consejos para mejorar nuestra hidratación.

  • Consumir más agua durante el día.
  • Incrementar el consumo de frutas y verduras, lo que aumentarían ese porcentaje de líquidos aportado por los alimentos.
  • Consumir bebidas entre horas, no solamente con la comida o en las primeras horas del día.

La piel y cómo es afectada por el agua

Sin irnos lejos, el agua es el 35% de la estructura de la piel, por lo que no queda a discusión el hecho de tener que tomarla diariamente; esto porque con una buena hidratación puedes mantener protegida la piel, sin mencionar el hecho de que no se maltrata y mantienes sus características y cualidades estéticas.

Bañarse más de una vez al día puede resultar contradictorio, además, es recomendable bañarte con agua tibia; de otro forma, la piel lo considerará un ataque.