¿Te has preguntado cómo seducir a alguien? ¿Es relevante saber cómo conquistar a la persona que te interesa? ¿La seducción va asociada al amor de pareja? Cuántas dudas. Por eso el arte de la seducción paso a paso lo trataremos de desmenuzar y descubrir aquí.
A todos nos ha atraído alguna persona, ya sea desde edades tempranas siendo adolescentes o bien en la edad adulta. Sin embargo, muchas de esas ocasiones no pasamos de la atracción, el gusto del encantamiento.
La atracción entre dos personas existe desde tiempo inmemorables, desde siempre. También la seducción, la conquista, el deseo, el anhelo por pertenecer a la vida de otra persona y construir, y un largo etcétera.
Sin embargo, el arte de la seducción es justo eso: todo un arte. Toda una experiencia multi sensorial que obviamente comienza por la atracción sin embargo puede decantar en algo íntimo, sensible o también estrepitoso.
¿Qué es la seducción?
Comencemos por saber qué es la seducción, ¿qué significa seducir a alguien? ¿Solo está asociado al tema de la intimidad entre una o más personas?
La seducción es el proceso de atraer a alguien física, emocional y/o intelectualmente. Es decir, puede que solo sea una cuestión física o bien se pueden conjuntar las tres. No es necesario que sean todas, si lo es será mucho mejor el escenario.
La seducción significa mucha empatía y entender la vulnerabilidad, deseos, necesidades e incluso miedos de la otra persona ya que desde esa perspectiva justamente podremos ser más asertivos a la hora del acercamiento. Es decir, mostrarnos menos desinteresados incluso por las emociones que le incomodan a la otra persona.
El arte de la seducción lleva implícito la combinación de misterio, carisma, dialogo y mucha conexión que puede surgir desde lo más banal hasta lo más intenso o personal.
La seducción requiere de mucha confianza, sin embargo se puede —y debe— ir construyendo mutuamente y con el paso de los días y de las conversaciones, incluso las que son incómodas o abrumantes.
El arte de la seducción paso a paso
Conociendo un poco más, sin embargo, ¿qué es la seducción? ¿Solo es un cliché? No, la realidad es que seducir a una persona tiene años y quizá siglos de existencia porque como ya comentamos la atracción entre dos personas es probable que siempre haya existido.
Lo que ha cambiado es justamente el arte de la seducción. El cómo nos acercamos. En qué momento daremos el primer paso o si esperamos. Dónde, más allá de un lugar físico.
Esa habilidad de atraer, cautivar, generar deseo y por supuesto seducir a otra persona es todo un arte. Desde el sentido figurado y no.
El arte de la seducción pasa por muchas etapas:
- Primero el reconocer esa atracción, ese gusto, esa efusividad que nos produce o genera otra persona.
- En seguida el acercamiento. ¿Cómo dar ese primer paso ante una persona desconocida? Pues justamente con confianza y si se puede sin perder el juicio.
- Interés. ¿Qué le gusta? ¿Cuáles son sus hobbies o pasiones? ¿Qué le entretiene?
- Misterio y timing. El mejor momento también incluye saber o reconocer cuando debemos parar porque la otra persona quizá no se siente cómoda. Y no es que le incomodes tú, sino su proceso, su tiempo, por eso el timing es parte de estas etapas y hay que saber escuchar y atender a tiempo.
- La paciencia. Así como es importante saber cuando es el momento, también habremos de tener paciencia para esperar ese momento.
- Pasamos a la conexión emocional. En esta etapa el arte de la seducción ya ha ido avanzando y por consecuencia la o las conexiones se han desarrollado mucho más pero además favorablemente, es decir dejó de ser solo una atracción.
- Compartir las cualidades de ambas personas pero también los momentos de pesadumbre y agobio. Porque si vas a pasar de una seducción al terreno del amor romántico, el combo va completo. Es decir, incluye los días y momentos grises de las dos personas pero también los tiempos de mayor lucidez de ambos.
Paciencia a través del arte de la seducción
Descubrir el don de la paciencia es uno de los baluartes más apreciados del arte de la seducción. Nada como saber escuchar y esperar, tanto tu tiempo y tu momento como el de la otra persona.
Junto con la paciencia, la conexión emocional y la física gradual el arte de la seducción estará pasando por uno de los mejores momentos entre esas dos, o quizá más personas, que se sienten atraídas más allá de lo físico sino que pasarán a la intimidad.
La intimidad no está delimitada por las relaciones sexuales, sino en el descubrimiento de las emociones más vulnerables de ambos como el miedo a la oscuridad que casi te imposibilita dormir.
Sin embargo, en el arte de la seducción cuando recae la relación ya en el plano de la intimidad todo ese trabajo de semanas o quizá meses habrá válido la pena para las dos personas que comenzaron con este juego de seducir, encantamiento y risas y carcajadas.
El arte de la seducción se sazona a fuego lento, sin embargo vale la pena recorrer toda su facetas, eso sí con paciencia y una buena dosis de amor.