Dos temblores se registran en Managua el 13 de abril de 2014

Los sismos tuvieron epicentro en el Lago Managua, a menos de diez kilómetros de profundidad, y causaron la caída de algunas casas según el Instituto Nacional del Territorio de Nicaragua (INETER).

“Que no se multiplique el pánico”, pidió el presidente Daniel Ortega a la población. “No se trata de no dormir, sino de buscar el lugar de mayor seguridad, el patio, estar en la puerta con los colchones y salir a la acera, la calle, tener identificados los puntos de mayor seguridad”, dijo Ortega. “Hablamos de terremotos, provocan daños, Lo que está claro independientemente de la intensidad es que elevamos al máximo las medidas de seguridad”, insistió.

“Hay dos viviendas colapsadas en Managua y cinco en Ciudad Sandino, sin pérdidas humanas qué lamentar”, dijo por teléfono Rosario Murillo, secretaria de Comunicación del Gobierno al canal de noticias oficial “el 19”.

Pocas horas antes, Murillo había pedido a través de la televisión a los habitantes de Managua que extremasen las medidas de seguridad y en la medida de lo posible pasasen la noche al aire libre ante la activación, por primera vez en 41, años de las mismas fallas que destruyeron la ciudad y dejaron miles de muertos durante el terremoto de 1972.

“El INETER nos reportó un sismo que es para nosotros particularmente preocupante. Un sismo de 2.8 a ocho kilómetros de profundidad y a dos kilómetros exactamente del puerto Salvador Allende. Es un temblor que puede querernos decir que se han activado las fallas que van debajo de la ciudad de Managua”, dijo Murillo en una comunicación telefónica con el medio oficialista.

“Hacemos un llamado a las familias de tomar medidas extra de precaución esta noche en particular”, advirtió Murillo, y detalló que su consejo era “dormir en los porches, en los patios si podemos, permanecer con la posibilidad de salir y auxiliarnos inmediatamente, salir y evacuar las viviendas inmediatamente”.

“Antes del terremoto del 72 se produjo un sismo de fuerte intensidad, la población se preocupó, salió de sus casas, estuvo un rato en las aceras y luego regresó a sus casas. De modo que cuando llegó el sismo fuerte, encontró a la gente en sus casas”, recordó el presidente. “La gente tiene que estar alerta, durmiendo en la calle” porque “en esta ocasión estamos recibiendo señales desde el jueves”.

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