Masturbación femenina: Un placer del que pocas hablamos.

A través de los años, la masturbación femenina ha sido un tema tabú del que no es sencillo hablar abiertamente. La desinformación, el machismo y la sexualización de la mujer en exceso por parte de los medios de comunicación han logrado que su papel haya permanecido en la historia como un actor pasivo que debe cumplir únicamente con la “obligación” de satisfacer y no de sentir placer.

Principalmente hay que dejar en claro el concepto de masturbación: ésta está definida como la capacidad que tiene toda persona de provocarse placer por sí misma a través de la estimulación de sus órganos sexuales y zonas erógenas con el fin de alcanzar un orgasmo o no, sin embargo es un tema que está lleno de múltiples prejuicios, dudas, conflictos sociales y culturales que para muchas mujeres jamás han sido resueltos. Las mujeres, por lo general, comenzamos a aumentar nuestro interés sexual en la pubertad, más aún en la adolescencia y es justo en ese momento cuando la masturbación comienza a hacerse presente, mas no existe una norma para esto, ya que también hay casos donde ésta ha sido iniciada en la infancia o incluso en la edad adulta.

Existen muchos beneficios con esta práctica tan practicada y poco hablada. Los expertos aseguran que la masturbación femenina ayuda a conciliar el sueño por las noches debido a que el cuerpo libera endorfinas, hormonas que generan un estado de placer y relajación en el organismo; fortalece los músculos y es buen ejercicio ya que se queman gran cantidad de calorías, reduce los dolores menstruales debido a que con la masturbación la sangre fluye hacia la zona pélvica y alivia los dolores.

Las formas son variadas, tampoco existen reglas y lo que los expertos recomiendan es que se eche a volar la imaginación. Existe, al igual que en los hombres, la estimulación manual, sin embargo hay un sinfín de posibilidades que permiten  aumentar la sensación de placer; los juguetes eróticos son excelentes herramientas para el autoerotismo, ya que existen vibradores de distintas intensidades que facilitan la estimulación del clítoris y la vulva, incluso hay opciones para que al mismo tiempo exista una estimulación anal con o sin penetración.

Cualquiera que sea la manera en que se prefiera disfrutar, lo más importante es quitarnos de prejuicios y clichés sociales para comenzar a disfrutar más de nuestro cuerpo, nuestra sexualidad y, mismo tiempo, conocernos un poco más a nosotras mismas.

 

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