Cosas que solo entenderás si estuviste en una escuela católica

Lo que en ese momento no soportabas, ahora te parece gracioso. Hablamos de cosas que solo entenderás si estuviste en una escuela católica.

Todavía hasta hoy en día, los institutos católicos se sitúan entre los mejores establecimientos educativos. Aun así, las restricciones y reglas pueden ser un poco tediosas, de pequeño solo puedes ver eso pero hoy en día disfrutas de esos recuerdos.

Aquí nombramos varias situaciones que seguro entenderás si estuviste en una escuela católica:

  • Conoces todas las canciones de misa que existen.
  • Los chicos debían mantener el cabello corto y nada de vello facial (a diferencia de la moda de hoy en día).
  • Las chicas no deben usar la falda a más de dos dedos arriba de la rodilla.
  • Valores, moral y religión eran clases (debías hacer tareas, exámenes e incluso proyectos).
  • Cualquier cosa que aprendiste acerca de sexo y métodos anticonceptivos se lo puedes acreditar al Internet o tus amigos pero jamás a tu educación.
  • Hay veces en las que sientes culpa o miedo de hacer “ciertas cosas” porque Dios todo lo ve.
  • Agradecías al Padre Celestial por todos los feriados religiosos que habían durante el año.
  • El primer viernes de cada mes debías asistir a misa general, o al menos una vez al mes.
  • Rogabas a Dios que no te tocara leer una petición con lectura en frente de todos.
  • Las primeras comuniones o confirmaciones requieren tantos ensayos.
  • Si el Papa cumplía años, debías cantar lo más fuerte podías para que llegara hasta el Vaticano.
  • En tus exámenes podía ver un versículo bíblico o frase religiosa para darte suerte.
  • En algún momento te preguntaste si el crucifijo que se encontraba arriba de la pizarra te ayudaría a sacar buenas notas.
  • Si tu escuela era solo de mujeres u hombres, te volvías completamente loco al ver alguien atractivo del sexo opuesto.
  • El embarazo adolescente era el peor tema que podías tocar.
  • Recuerdas los largos rezos antes de comer.
  • Jamás olvidaras los ritos, estar tanto tiempo hincado hace que te duelan las rodillas y se ensucien.
  • Tu sostén no debía de verse a través de tu blusa, si era así debías colocar una camiseta abajo sin importar cuanto calor hiciera.
  • Los únicos accesorios permitidos eran los de temática religiosa.
  • En la mañana debías rezar junto a toda tu clase.
  • No era el día de María, era el mes de María.
  • Todos los años debías actuar o ayudar en la presentación del nacimiento de Cristo.
  • Es posible que para el tiempo que llegaste a la universidad te convertiste en ateo.

Esto por supuesto es solo en un contexto cómico ¿Te sientes identificado con alguno? Cuéntanos acerca de tu propia experiencia.

 

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