Casi 10 millones de personas de 65 años o más residen en España, el 20,4 % de la población, y 650.000 superan los 90 años, según el informe “Un perfil de las personas mayores en España 2025” del CSIC. De ellos, casi un millón de personas mayores de 65 años sufre un accidente cada año fuera de casa en España.
Del mismo modo, más de dos millones de personas mayores de 65 años viven solas en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
Una cifra que en los últimos años ha ido al alza debido a la tendencia a envejecer en el propio hogar. Sin embargo, este incremento también ha ido unido a otro: las personas mayores son el grupo de edad más afectado por lesiones en el hogar (7,17%).
Estos datos muestran que las personas mayores necesitan recursos para mejorar su autonomía y reducir riesgos. Para ello, la tecnología lleva años resolviendo esta disyuntiva gracias a la teleasistencia para personas mayores.
Qué es la teleasistencia para personas mayores
La teleasistencia para personas mayores es un servicio de apoyo remoto que permite atender situaciones de emergencia, soledad o necesidad de acompañamiento mediante dispositivos conectados a una central.
El objetivo prioritario de la teleasistencia es el de garantizar la seguridad de las personas mayores y ofrecer una atención las 24 horas, especialmente para quienes viven solos o presentan algún grado de dependencia.
Para ello y a través de un terminal fijo, un dispositivo móvil con GPS o un botón SOS, el usuario puede contactar con profesionales que activan protocolos de ayuda, ya sea enviando servicios sanitarios, avisando a familiares o proporcionando acompañamiento telefónico.
Además de la atención en emergencias, la teleasistencia incluye llamadas de control, recordatorios de medicación y detección de situaciones de riesgo, como caídas o desorientación. Sobre este punto, hay que destacar que estos dispositivos no solo tienen incidencia dentro del hogar.
Gracias a la tecnología GPS y a sensores de actividad, hoy amplían la cobertura fuera del hogar, ofreciendo protección en desplazamientos y actividades cotidianas.
Por ello, la teleasistencia se ha consolidado como una herramienta esencial a la hora de mejorar el bienestar de las personas mayores, ya que contribuye a retrasar la dependencia y reduce la carga sobre familiares y cuidadores.
Las geovallas, un aviso antes de que ocurra el problema
Además del propio dispositivo, también es posible utilizar las denominadas geovallas, que funcionan como un perímetro de seguridad: si la persona sale de una zona previamente configurada, el sistema avisa automáticamente a la familia.
En estos casos, no hace falta esperar a una caída o a que el usuario pulse un botón: la alerta llega en el momento en que algo se sale de lo habitual.
Qué aporta la teleasistencia móvil fuera del hogar
La teleasistencia para personas mayores, como decíamos, ya no se limita a un botón fijo en el salón de casa. Soluciones como la de SICOR son un dispositivo móvil con GPS y botón SOS, activable también por voz, que también está pensado para acompañar a la persona fuera de su vivienda habitual. De este modo, la teleasistencia aporta tranquilidad.
No en vano, el dispositivo se conecta con una Central de Emergencias operativa las 24 horas del día, capaz de geolocalizar a la persona en tiempo real y coordinar en caso de ser necesario la ayuda si algo ocurre en plena calle.
Los casos de éxito de estas soluciones de teleasistencia son frecuentes. Por ejemplo, un dispositivo de estas características ayudó a la Policía Local de Mataró a atender a una persona mayor sola y desorientada en la vía pública, facilitando la intervención de las Fuerzas de Seguridad y la información en tiempo real a los familiares.
Cómo elegir el dispositivo adecuado
A la hora de comparar opciones de teleasistencia para personas mayores, conviene mirar cuatro variables:
- Botón SOS con activación por voz y detección de caídas
- Geolocalización en tiempo real y zonas de seguridad configurables
- Central operativa 24 horas, todos los días del año
- App para familiares con avisos en tiempo real
Con todas estas funcionalidades, los usuarios y su familiares ganan tranquilidad gracias a un equilibrio entre autonomía y vigilancia. Con estos sistemas de teleasistencia, los avisos solo aparecen cuando hay una incidencia o cuando las geovallas detectan una anomalía.
El resto del tiempo, el dispositivo es una herramienta en alerta para ofrecer seguridad. La persona mayor sigue yendo a la compra, al médico o al parque. Con un formato similar al de un reloj, un servicio de teleasistencia permite saber si el usuario está bien sin tener que llamar cada hora.