Valladolid, sede de auténtica vivienda de Miguel de Cervantes

Por Adela Mac Swiney González. Corresponsal

Valladolid, 9 Jun (Notimex).- Guardando momentos especiales como el tiempo que coincidió con la primera edición del Quijote, así como algunos momentos oscuros, la ciudad de Valladolid ofrece a sus visitantes y moradores la auténtica vivienda que habitó Miguel de Cervantes Saavedra entre 1604 y 1606.

A comienzos del siglo XVII, el rey Felipe III trasladó la Corte a Valladolid, lo que produjo un aumento considerable de la población. Miguel de Cervantes, como recaudador de impuestos que era, llegó a Valladolid durante la primavera de 1604 instalándose con su familia en una vivienda en el Rastro Nuevo de los Carneros.

Esta vivienda, hoy convertida en Museo, fue su morada hasta los primeros meses del año 1606 momento en que se traslada la Corte a Madrid.

La vivienda siguió sirviendo de hogar a modestos inquilinos hasta finales del siglo XIX. Pero a finales del siglo XVIII se había producido el hallazgo del expediente sobre la muerte de un caballero, don Gaspar de Ezpeleta, junto a esta casa.

Entre las declaraciones de los testigos se encuentra la de Miguel de Cervantes, que ayudó a socorrer al caballero. Tras localizar la casa e identificarla, en 1875 se establece la sociedad artística y literaria “La Casa de Cervantes” que permanece hasta 1881.

En 1912 el rey Alfonso XIII compró la casa que fue vivienda del escritor y Mr. Archer Huntington, presidente y Fundador de The Hispanic Society of America, y las dos casas colindantes, con la intención de crear en ellas una biblioteca y un museo.

Así en 1916 se abre la Biblioteca Popular y Cervantina y en 1948 tras el legado al Estado de las Fundaciones y donaciones del marqués de la Vega Inclán, se abrió el Museo dedicado a Miguel de Cervantes.

Vanessa Pollán Palomo, responsable del Museo Casa de Cervantes señaló a Notimex que de acuerdo con los documentos históricos que se tienen se sabe que esta es la verdadera casa en la que vivió Cervantes.

Apuntó que “lo más importante de la estancia de Cervantes en Valladolid, además del suceso en el que se vio envuelto, es que aquí consigue el privilegio real, el permiso, para que se pudiera publicar la primera parte de su novela Don Quijote de la Mancha”.

“Es un permiso que concede el rey, pero también se estableció la tasa para la venta, es decir, en cuánto se podía vender esa primera parte del Quijote, que ve la luz aquí en Valladolid por primera vez”, subrayó.

Explicó que Cervantes está muy inspirado de los sucesos que tienen lugar en Valladolid y de su estancia porque él tiene una gran vida social, y por tanto en algunas de las novelas que escribe posteriormente hace referencias a lugares de esta ciudad.

Puso como ejemplo que en “El Coloquio de los perros”, Cipión y Berganza, ya dice en el propio título que se trata del coloquio de los perros del Hospital de la Resurrección, que es un edificio que ya está perdido, que estaba muy cerca de aquí de la casa.

Este hospital tenía una iglesia cuya fachada, una vez desamortizado ese hospital y su iglesia pasó al jardín de la hoy Casa Museo de Cervantes.

Al describir la casa en la que vivió Cervantes, Pollán Palomo indicó que es pequeña tomando en cuenta que vivieron seis personas, pero sí tiene un espacio para recibir a las visitas, puesto que él tiene aquí mucha vida social.

Anotó que Cervantes coincidió con Gongora, con Quevedo, y algunos otros amigos literatos que lo visitan, además de que a Cervantes le gustaba jugar a los naipes hasta altas horas de la noche.

Después la casa se compondría de una alcoba, y de una estancia en la que el escritor trabajaba, el aposento; un espacio dedicado a las mujeres: el llamado estrado donde con la tradición morisca sobre una tarima de madera se colocarían las mujeres sentadas sobre estas alfombras y harían ahí sus labores de costura.

Además, un comedor, donde se llevaba a cabo la comida pero por la noche podría pasar a tener la función de dormitorio, y una cocina donde se elaborarían los alimentos y donde se haría mucha vida alrededor del hogar, del fuego.

Miguel de Cervantes Saavedra es seguramente el escritor más conocido universalmente. Todo en torno a su vida, de la que tan sólo hay algunas noticias escritas por los documentos relativos a los cobros por sus negocios y trabajos como soldado, recaudador de impuestos, por su cautiverio en Argel, es un misterio.

Fue un gran viajero siempre en busca de un oficio que le permitiera vivir y dedicaba los espacios de tiempo entre trabajo y trabajo para escribir.

Utilizó su libro más conocido, “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, para expresar lo que pensaba sobre la sociedad y la política de su tiempo, y como él mismo hizo en vida, lo llevó de viaje por diferentes lugares, donde le sucedieron muchas cosas.