Supo Adolfo Sánchez Vázquez enriquecer las concepciones marxistas

México, 7 Jul (Notimex).- Considerado un filósofo paradigmático, Adolfo Sánchez Vázquez es recordado a cinco años de su fallecimiento, por proponer un diálogo filosófico abierto entre el hombre y la ética, estética y la política del México posrevolucionario.

Sánchez Vázquez nació en Algeciras, Cádiz, en 1915, y de acuerdo con el portal de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue estudiante de Filosofía de la Universidad Central de Madrid y militante izquierdista durante la Guerra Civil de España, formando parte del Comisionado de Prensa y Propaganda.

Llegó a México en 1939 junto con otros exiliados intelectuales y opositores del régimen. En este país comenzó una prolífica producción literaria que pronto adecuó a la Filosofía, remarcando su interés en las problemáticas éticas, estéticas y políticas.

Después de cursar estudios en la Facultad de Filosofía de la UNAM, obtuvo una cátedra de tiempo completo en la misma casa de estudios, donde en 1961 presentó como tesis doctoral “Filosofía de la praxis”, celebrada por su reflexión crítica en torno al marxismo y el principio de la praxis.

Gabriela Vargas Lozano, investigadora del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa (UAM) expone que en esta investigación, Sánchez Vázquez propone una filosofía de la praxis fundada en que en la filosofía marxista, la praxis es inseparable de su función ideológica, crítica, política, gnoseológica y autocrítica.

El filósofo español hizo evidente en su obra el esfuerzo por destacar y enriquecer las concepciones originales del marxismo, si bien fue siempre un opositor implacable de las falsificaciones y dogmatizaciones que se han hecho en su nombre.

El carácter crítico y autocrítico, dialógico y abierto de su pensamiento hacen invaluable su contribución a la reflexión crítica del hombre y su relación con la realidad a través de la praxis del arte, la literatura, la política y la ética científica.

De acuerdo con un artículo publicado por Gabriel Pareyón en el portal web “Folios”, si bien entre sus obras de carácter filosófico o sociológico destacan “Las ideas estéticas de Marx” (1965), Adolfo Sánchez Vázquez también se ocupó de la dimensión estética del marxismo y se preocupó por abordar temas fundamentales como el arte y la música dentro del contexto epistemológico del capitalismo, la lucha de clases, la superestructura ideológica, entre otros conceptos e ideas acuñados por Karl Marx y Frederich Engels.

En “Ensayos sobre arte y marxismo” (1984), “Cuestiones estéticas y artísticas contemporáneas” (2003) y “De la estética de la recepción a una estética de la participación” (2005) se dedicó específicamente a tratar la música como técnica, la relación entre música y clase social, la esencia social de lo musical, el carácter social de los estilos y tendencias musicales del capitalismo.

Vale la pena rescatar sus reflexiones sobre utopía y experimentación musical, apelando a que la extensión de los propios horizontes a través del ingenio y la creatividad representa el escape de la convención y el molde histórico.

Por su devota labor docente e intelectual, sobre todo por su innata capacidad de dudar, criticar y autocriticar, recibió varias distinciones nacionales e internacionales, entre ellas el reconocimiento “Alfonso X el Sabio”, otorgada por el rey de España y el Premio Universidad Nacional en el área de Investigación en Humanidades.

Adolfo Sánchez Vázquez falleció el 8 de julio del 2011, en la Ciudad de México.

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