Saca Villoro el “revolucionario secreto” que fue Jorge Ibargüengoitia

* “La historia de México se puede recrear y discutir desde la ficción”, aseguró en El Colegio Nacional

México, 29 Jun (Notimex).- El escritor mexicano Juan Villoro destapó al “revolucionario secreto” que fue Jorge Ibargüengoitia (1928-1983), al ofrecer la tercera charla de su ciclo de conferencias “Novelas mexicanas”, en la que abordó el contenido, contexto y ambientes de “Los relámpagos de agosto”.

De acuerdo con Villoro, el autor de otras novelas como “Maten al león” fue sumamente práctico, con una formación muy cercana a todos los saberes artesanales y una sencillez ajena de toda grandilocuencia, alguien que utilizó el lenguaje de manera económica y precisa para conmover y hacer reír, porque sus recursos literarios se forjaron en el trabajo periodístico.

El también miembro de El Colegio Nacional aseveró que Ibargüengoitia “fue un revolucionario secreto” que, a partir de sus crónicas, autorizó a muchos otros articulistas a tocar temas de un inmenso repertorio y tratar de reflejar las costumbres que definen nuestra vida; “la historia de México se puede recrear y discutir desde la ficción”, subrayó.

Anotó que más allá de ser un reverso humorístico de la Revolución Mexicana, esa novela es una crítica al discurso oficial, al patrimonialismo y al sistema de complicidades que la gran familia revolucionaria estableció. “Ibargüengoitia dice que quien no se ha sometido al tribunal de la justicia, se puede someter al tribunal compensatorio de la sátira”.

A lo largo de este ciclo de conferencias, Villoro analiza la relación existente entre lo verificable y la ficción, entre la literatura mexicana y la historia del país.

“Al incorporar un gran repertorio de minucias y ejercer el humor incluso contra sí mismo, Ibargüengoitia logró hacer una literatura perdurable”, sostuvo Villoro anoche, en El Colegio Nacional.

“Sus crónicas son tan leídas como sus novelas que cuestionan las costumbres, desacralizan la historia oficial y desmitifican la labor del escritor. Irreverente y sarcástico, el también autor de “Estas ruinas que ves”, “Los pasos de López”, “Dos crímenes” y “El atentado” es uno de los mexicanos de prosa más leídos, pero poco valorado por la crítica, consideró el también cronista mexicano.

Ibargüengoitia no trató de banalizar o frivolizar la historia. Trató de demostrar que, en circunstancias adversas, el sentido del humor puede tener un papel importante. “Pareciera que la literatura mexicana ha sido consagrada a los temas desgarradores. El entendió la fuerza rebelde del humor para decir que no podemos claudicar a ciertos placeres”, añadió.

Influida e inspirada por “Los gobiernos de Obregón, Calles y regímenes peleles derivados del Callismo”, de Juan Gualberto Amaya, “Los relámpagos de agosto” hace referencia a la rebelión fallida de José Gonzalo Escobar contra el presidente Emilio Portes Gil, en 1929, y actualiza el género picaresco, uno de los más fecundos de la lengua española.

“Los pícaros de la novela pertenecen a la elite y configuran a la sociedad nacional, todos los personajes son pícaros y no actúan por necesidad sino por cinismo”, apuntó Villoro, al comentar que el gran tema de “Los relámpagos de agosto” es la preocupación del sistema político mexicano, surgido en la Revolución”, dijo Villoro ante un público entusiasta.

Ibargüengoitia se sobrepuso a los avatares de la historia y a los dolores de la vida, su literatura tiene que ver con el ejercicio del humor en tiempos desagradables y difíciles como los de hoy en día, abundó Villoro, para rubricar: “Parece que no hay mayor disidencia que sentirse bien y a esa rebeldía nos invita un maestro del humor como él”, consideró el ponente.

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