Rinden homenaje al pintor Julio Galán con exposición en Monterrey

México, 3 Ago (Notimex).- Con una exposición, que actualmente se presenta en el Centro de las Artes, del Parque Fundidora, en Monterrey, el pintor mexicano Julio Galán es recordado a 10 años de su muerte, ocurrida el 4 de agosto de 2006.

“Julio Galán. 10 Años”, colectiva que se podrá visitar de manera gratuita hasta el próximo 28 de agosto, reúne una selección de 40 piezas, consideradas las más importantes del artista, con el objetivo de atraer el interés de las nuevas generaciones.

“Pocas veces un artista del norte logra trascender las fronteras nacionales como lo hizo Julio Galán (1959-2006)”, fallecido prematuramente a los 47 años”, destacó durante la inauguración de la exposició, el presidente del Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León (Conarte), Ricardo Marcos González.

La muestra-homenaje se compone por una mayoría de obras consideradas “greatest hits”, pero también presenta algunas piezas inéditas y otras que se han exhibido en circuitos limitados muy cercanos al maestro de las artes plásticas.

Julio Galán Romo nació el 5 de diciembre de 1959 en Múzquiz, Coahuila y es considerado uno de los principales representantes del Neomexicanismo pictórico de la década de 1980 por su audaz propuesta plástica, que fue reconocida a nivel nacional e internacional.

Merecedor del primer lugar de adquisición del Salón Nacional de la Plástica del Palacio de Bellas Artes, Galán vivió la mayor parte de su vida en Monterrey. Tras cursas los primeros semestres de la carrera de Arquitectura en la Universidad de Monterrey, abandonó sus estudios para dedicarse de al arte gráfico.

Su trabajo se caracterizó por ser una obra figurativa que retomaba el nacionalismo y los ideales mexicanos exentos de idealización, ofreciendo una realidad dramática y humorística, aseguran sus biógrafos.

Montó su primera exposición individual en la Galería Arte Actual Mexicano de la Ciudad de México, a la temprana edad de 21 años. Desde entonces, su trabajo fue reconocido por críticos, aficionados y coleccionistas.

De acuerdo con su perfil publicado en el portal “julio-galan.artelista.com”, la obra de Galán se relaciona erróneamente con la de Frida Kahlo (1907-1954), debido al narcisismo y surrealismo que predomina en ella.

El pintor plasmó la representación que de sí mismo fue construyendo y que mostró socialmente: una mascarada. En muchos de los catálogos de sus exposiciones, como los de las galerías Ramis Barquet en Nueva York; Thaddaeus Ropac en París, y Timothy Taylor en Londres, se incluyen fotografías del creador, las cuales pueden ratificar este afán de representación.

Sus cuadros incluyen, también, elementos glam, góticos y exóticos, así como joyería exagerada, crucifijos, mascadas, prendedores en el cabello, sombreros y hasta aves disecadas.

Las fuentes formales y las que potenciaron su registro emocional son muy varias: la pintura popular mexicana, la de retablos, calendario y rótulos, así como el Pop Art estadounidense.

En vida reconoció la influencia que obtuvo de Andy Warhol (1928-1987), Julian Schnabel (1951), Anselm Kiefer (1945), Jean Michel Basquiat (1960-1988), Sigmar Polke (1941-2010), Francesco Clemente (1952) y René Magritte (1898-1907).

En sus pinturas se puede observar desde la representación de sus sueños de infancia, hasta los más encarnizados juegos contemporáneos, todos caracterizados por la sensualidad y religiosidad que aparecen en intermitencias, asegura la crítica especializada.

A propósito de la muestra retrospectiva “Julio Galán. Pensando en ti”, que se montó en 2008 en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) dio a conocer algunas opiniones de personalidades del mundo cultural:

La curadora Lowery Sims expresó que la obra de Galán se distingue por su enigmática habilidad para transmitir la intensidad de sus sentimientos, filtrada a través de una simbología sofisticada.

“Su habilidad para transitar por múltiples situaciones y culturas para medir la contemporaneidad con la tradición y permanecer fiel su peculiar visión, sin caer presa de convencionalismos estereotipados, indica que es una fuerza con la que hay que enfrentarse en el mundo del arte”, manifestó.

El mismo Galán llegó a comentar sobre sí mismo: “Me gusta maquillarme para provocar y provocarme. Con ello, no me oculto de mí mismo; son todos los demás quienes se inquietan y se esconde de mí. Su inseguridad les impide entenderme, no quedo en su esquema”.

“El niño terrible del arte mexicano”, como lo calificó la crítica de arte argentina Ana María Battistozzi, murió la tarde del viernes 4 de agosto de 2006, a los 47 años de edad, víctima de un derrame cerebral, mientras viajaba de Zacatecas a Nuevo León.

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