Raúl Di Blasio, un virtuoso del piano que no se cansa de estudiar

* Dijo que más que ser un referente quiere que lo respeten, el público porque le guste, y el crítico porque sabe de lo que se trata

México, 13 Jun (Notimex).- Aunque considerado uno de los grandes virtuosos del piano a nivel mundial, Raúl Di Blasio aseguró que no se cansa de estudiar, pues desea superarse a sí mismo y trascender.

“Me falta estudiar más, porque si dejo de tocar un día, yo me doy cuenta, pero si dejo de tocar tres días, el público se da cuenta, por eso no dejo de estudiar”, aseveró.

Al pianista se le considera un referente en la música, pero él dice que “quizá lo sea para los jóvenes estudiantes de piano, pero más que ser un referente lo que quiero es trascender, que mi música llegue a la gente joven, que exista respeto del público porque le guste lo que hago y del crítico porque sabe de lo que se trata”, expresó.

Di Blasio se encuentra en México para ofrecer conciertos en el país, dos de ellos, los días 17 y 19 de junio en el Centro Cultural Teatro 1.

En conferencia de prensa, en la que deleitó con algunos números de su repertorio, habló acerca de varios acontecimientos que le han sucedido en más de 30 años de trayectoria artística.

Con la advertencia de que sus palabras molestarían a más de una persona, el llamado “Piano de América” expuso que las disqueras siempre han estado regidas por el paternalismo y el autoritarismo.

“Su actitud es casi dictatorial dicen: ‘éso es lo que vas a grabar, porque lo digo yo’. Después de Juan Gabriel, Julio Iglesias, Marco Antonio Muñiz, José José, Armando Manzanero, Rocío Dúrcal y otros artistas que me han hecho brillar, he sufrido las disqueras.

“De pronto, la disquera cambia a su director artístico y el nuevo pone en tela de juicio lo que hiciste antes. No hay etapa más crítica y difícil que la que pasé cuando pertenecí a una compañía discográfica”, reveló el autor de obras musicales como “Corazón de niño” y Otoñal”.

El argentino dijo que participaba en sesiones fotográficas de un día completo en el que le tomaban hasta mil 500 fotografías, de las cuales se elegían 10 y, precisamente, las que él había eliminado. “Y nadie te llama para preguntarte”.

En la disquera era considerado “como un espécimen muy raro en un mundo en el que reina la música pop, porque hay 10 cantantes, 10 grupos y, de repente, un pianista por ahí.

“Nunca hubo una categoría en la que pudieran encasillarme, por eso fue muy difícil navegar en ese mar profundo, en el que el único espécimen chiquito era yo y en cualquier momento te devoran”.

La música instrumental no tiene fronteras, ni límites, y por todo lo anterior, agradece ser hoy en día un artista independiente que utiliza las redes sociales como su mejor herramienta de promoción, pues gracias a ellas puede llegar al público a nivel internacional.

“La globalización cambió la manera de concebir el disco, y lo que antes era crítico para la industria de la música, luego se transformó en algo favorable”.

El músico se dio tiempo para resaltar el gran amor que siente por México. Destacó que siempre que viene es como estar en casa y que aquí todos los cuidan.

Subrayó que se debe tener mucho cuidado en todo aquello que se diga en tierra azteca, pues tiene garantía de que repercutirá en toda Latinoamérica.

De Juan Gabriel tiene los mejores recuerdos, como cuando grabó el disco “Hasta que te conocí” y vendió un millón y medio de copias de ese material, cuando en un principio se lanzaron 100 mil.

“A partir de ahí todo fue más fácil, después de cantar con Juan Gabriel ¿quién me iba a decir que no?”.

Informó que para su siguiente álbum invitará a varios cantantes, pero no adelantará nombres, aunque le gustaría trabajar de nuevo con Juan Gabriel y con Marco Antonio Solís.

Luego de que hace tres años sufrió un infarto, destacó que ahora se siente radiante. Sin embargo, la experiencia le hizo comprender que la vida es efímera, que cuando se mira arriba es para darse cuenta de que hay un Dios y que todo está escrito.

“Cuando tienes la posibilidad de volver de una crisis, como a mí me sucedió, piensas en la probabilidad de que nunca más puedas sentarse frente a un piano, que nunca más puedas sentir éxtasis en el amor, que no puedas correr ni practicar ejercicio, y que no puedas viajar por el mundo. Es terrorífico”.

Actualmente, Di Blasio no fuma y se cuida al máximo, pues desea seguir disfrutando cada minuto de su vida.

“Antes yo no hablaba así. Mencionar a Dios, más allá de lo que creyera, era muy superficial, pero hoy no es así, Él existe, es presencia. Yo lo pude vivir. Lo pasé muy feo, pero ahora soy un hombre agradecido”, concluyó el pianista.

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