Pugnan por fortalecer liderazgos juveniles de comunidad lésbico gay

Por Guadalupe Pineda Gutiérrez

Cuernavaca, 24 Sep (Notimex).- Con la aprobación del matrimonio igualitario en más de 10 estados del país, incluido Morelos, “es necesario contar con una mayor articulación en los esfuerzos del fortalecimiento de liderazgos de activistas jóvenes del movimiento de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero (LGBT)”, dijo el activista David Galaviz Magallanes, de la Asociación Ars Solialis.

El antropólogo social destacó, en entrevista telefónica con Notimex, que el objetivo es responder de manera efectiva a la oposición, el rechazo y la violencia, encabezados por los grupos conservadores y construir una agenda amplia que involucre además del matrimonio igualitario, el derecho a la adopción y a la ley de identidad.

En este marco, consideró que los organismos descentralizados del gobierno federal como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) deben fomentar la no discriminación y defensa del derecho a la diversidad sexual en el país, con base en la norma constitucional.

Actualmente el matrimonio igualitario está legalizado en la Ciudad de México, Quintana Roo, Chihuahua, Coahuila, Nayarit, Jalisco, Campeche, Michoacán, Morelos, Estado de México y Colima y se espera que entre en vigor en Chiapas.

El activista dijo que sigue la discriminación en el país, con casos de violencia que llegan hasta sus últimas consecuencias, como el asesinato, al indicar que parte del problema es la percepción social y cultural de que las personas con diversidad sexual “no tenemos derechos por nuestra forma de vida”.

Señaló que en Morelos “tenemos matrimonio igualitario, pero la adopción y ley de identidad, con la cual cualquier persona puede cambiar de sexo en sus documentos de identificación, todavía están discutiéndose en el Congreso del estado”.

Enfatizó que las organizaciones de la comunidad LGBT trabajan en alianza con el gobierno estatal para lograr las reformas que se requieren para que sea una realidad la igualdad y no discriminación de quienes viven en la diversidad sexual.

Morelos, sostuvo, es amigable con la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero, en donde el pasado agosto se llevó a cabo el Encuentro Nacional de Activistas para llegar a acuerdos a nivel nacional, en torno a la defensa de sus derechos.

El presidente de Ars Solialis y coordinador del encuentro expuso que el programa de las organizaciones sociales en torno a la comunidad LGBT es luchar contra la discriminación, y difundir el derecho a la diversidad sexual en todo el país.

En este marco, el antropólogo social consideró que en algunas entidades es necesario desarrollar un programa de difusión, con conferencias de prensa y otros métodos, para informar a la población que nadie puede ser discriminado por su preferencia sexual.

Al encuentro acudieron representantes de 25 estados del país y 128 activistas, además de seis organizaciones nacionales y dos internacionales, así como miembros del movimiento histórico y jóvenes y se prevé que en 2017 este evento se realice en Colima, con una mayor convocatoria.

Galaviz Magallanes indicó que además acudieron cientos de jóvenes interesados en la agenda de la comunidad en el país y se generó la Declaración de Cuernavaca, que es un pronunciamiento de la sociedad civil, con base en lo que sucede en el país, los avances, “así como sobre los movimientos conservadores que rechazan el matrimonio igualitario, con el fin de que con información, esas actitudes se frenen y siga el reconocimiento de nuestros derechos”.

Manifestó que la convocatoria para las organizaciones de la sociedad civil es porque subsisten muchos estados en donde las organizaciones tienen más difícil la situación y en alianza “podemos apoyarnos para avanzar en climas políticos particulares, a través del encuentro nacional de activistas, para trabajar en red”.

En el país, “de acuerdo con estimaciones del entorno internacional, hay 10 millones de personas que tienen una condición de diversidad sexual, pero no hay indicadores de esta comunidad, los cuales buscamos generar”, dijo.

Añadió que por la naturaleza del fenómeno “la gente tiene miedo a decir que vive con una pareja del mismo sexo, a pronunciar yo soy gay o lesbiana, entre las personas de la diversidad sexual, lo vemos en nuestros amigos y familiares, persiste el secreto, por temor al rechazo, a la violencia y a perder el trabajo”.

David expresó que personalmente tiene seis años viviendo con su pareja y gracias a su familia, educación, información y su papel como activista, sabe cómo enfrentarse a situaciones difíciles.

“Hace 27 años le comuniqué a mis padres que era gay, ellos me apoyaron aunque al principio mi mamá no entendía por qué, le dije que no hay una razón fácil de explicar”, comentó.

Agregó que en la actualidad llega a la casa paterna y puede compartir su habitación con su pareja, además de que sus sobrinos le dicen tío, pero él no muestra su amor con abrazos o besos en lugares públicos, “porque no soy muy expresivo, quizá porque estoy muy consciente del rechazo”.

Señaló que él y su compañero “defendemos nuestro derecho, pero a veces nos enfrentamos a comentarios homofóbicos”, al indicar que ejerció su derecho al matrimonio igualitario, pero en cuanto a la adopción considera que ya pasó el momento y no tendría la misma energía como papá.

Sobre los jóvenes, manifestó que cada vez están mejor informados de sus derechos y ahora las parejas del mismo sexo se pueden ver abrazadas en el parque o el transporte público, sin temor a ser agredidos por la gente.

“Los jóvenes se atreven a besarse en público, saben que tienen derechos, por lo que considero que paulatinamente la situación en este aspecto está mejorando”, señaló.

Galaviz Magallanes es un activista con muchos años de experiencia en organizaciones de la sociedad civil y ha publicado ensayos acerca de la situación de las personas en diversidad sexual, así como traducciones del inglés al español de especialistas en antropología.

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