Policía de Oaxaca está comprometido con hijos y sociedad

Oaxaca, 18 Jun (Notimex).- Tras ocho años de servicio en el Sistema Penitenciario del Estado de Oaxaca, Rigoberto muestra una mirada que combina la autoridad de un policía comprometido con su deber, con la inagotable preocupación y bondad que de quien funge como padre de familia.

“Mis hijos también quieren ser policías. Les emociona mucho verme con el uniforme y sobre todo saber el compromiso tan fuerte que tengo con el pueblo oaxaqueño.

“Trabajar con adolescentes en el Sistema de Justicia Penal impide abandonar el rol de padre”, explicó Rigoberto, custodio en la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes (DEMA).

En su labor tiene la misión de mantener el orden en el Sistema de Justicia para Adolescentes, para propiciar un ambiente de total respeto y colaboración entre los internos.

“Trabajar con adolescentes requiere de mucha tolerancia y tacto. Es como educar a los hijos”, mencionó.

Abundó: “Debes saber mediar la relación, brindar confianza para propiciar la comunicación con los jóvenes, pero sin perder el papel de autoridad. Es la misma actitud que tengo con mis hijos”.

Durante la jornada laboral, Rigoberto convive con sus compañeros de trabajo y con los internos en las instalaciones de la DEMA, ubicadas en la colonia Antiguo Aeropuerto de la ciudad de Oaxaca, promoviendo los valores que envuelven a la institución encargada de la seguridad pública.

Ahí, el policía se concentra en servir y hacer bien su trabajo, y pasada la jornada laboral, dedica el resto de su tiempo a su familia.

“En los días de descanso, paso tiempo con mis dos hijos porque me extrañan mucho durante la semana intensa de trabajo. Cuando salgo, ellos me esperan fuera de las instalaciones, ansiosos de verme”, contó con una sonrisa en su rostro.

Con tono entusiasta y emotivo, relató que se siente comprometido con su trabajo, pues sabe que su deber es servir a la ciudadanía y lograr que los jóvenes cumplan con su proceso de aprendizaje para que contribuyan de manera positiva con la ciudadanía.

Conscientes de su función, los hijos de Rigoberto le externan de manera incansable la satisfacción y el orgullo que representa para ellos saber que su padre es policía.

“Mis hijos también quieren ser policías. Les emociona mucho verme con el uniforme y sobre todo saber el compromiso tan fuerte que tengo con el pueblo oaxaqueño”, comentó.

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