Policía filipina mata guardaespaldas de alcalde vinculado al narco

Manila, 3 Ago (Notimex).- La Policía filipina abatió hoy durante un enfrentamientos a seis guardaespaldas del alcalde de la central ciudad de Albuera, Rolando Espinosa, quien está detenido por supuestos vínculos con el crimen organizado y dar protección a narcotráficantes.

El jefe de la Policía regional, Elmer Beltejar, informó que el enfrentamiento armado se registró esta mañana cerca de la casa del alcalde, cuando elementos policiales fueron recibidos a tiros por la seguridad de Espinosa, cuando realizaban un rondín por la zona.

“La policía disparó, matando a seis guardaespaldas”, destacó Beltejar en declaraciones a los medios de comunicación, según reporte de la edición electrónica del diario The Philpippines Star.

El choque produjo un día después de que Espinosa se entregó a la Policía Nacional, ante el ultimátum de 24 horas que le dio el presidente Rodrigo Duterte, quien lo acusó de proteger a traficantes de drogas, incluido a su hijo Erwin, y dio a la policía la orden de “disparle a matar” donde sea.

Espinosa ha negado públicamente cualquier vinculación con el crimen organizado y el tráfico de drogas, aunque admitió que su hijo ha estado vendiendo “shabu” (metanfetaminas), que obtiene de un comerciante de drogas chino encarcelado.

El portavoz de la Policía Nacional, Dionardo Carlos, confirmó el enfrentamiento armado de esta mañana, el cual afirmó está relacionado con la investigación por presunto narcotráfico contra el alcalde de Albuera y su hijo Erwin, quien, advirtió, “morirá si elige huir de la policía”.

Cerca de 400 personas han muerto en las operaciones policiales contra las drogas ilegales, desde que Duterte juró como presidente de Filipinas el 30 de junio pasado, con la promesa de acabar con el narco.

El número de homicidios relacionados con la ofensiva anti drogas de Duterte, que según medios locales ha causado el doble de víctimas, ha alarmado a los grupos de derechos humanos, que piden acabar con las ejecuciones extrajudiciales en Filipinas.

Antes de asumir la presidencia, Duterte fue procurador y alcalde de la ciudad meridional de Davao, donde construyó una reputación “mano dura” por sus métodos de lucha contra la delincuencia, principalmente contra los funcionarios involucrado en ella.

Duterte, conocido como el “Donald Trump filipino”, ha prometido acabar con los criminales en sus primeros 100 días de gobierno llevando a la horca a quienes cometan delitos como el tráfico de drogas, asesinato, secuestro y robo con violencia.

Además el presidente de Filipinas ordenó a las fuerzas de seguridad instaurar la orden de “disparar a matar” a todos los vendedores de drogas y otros delincuentes, que atenten contra el bienestar de la sociedad filipina.

En cumplimiento a la orden presidencial, la policía aniquiló a 30 presuntos traficantes de drogas en operativos llevados a cabo en los primeros cuatro días posteriores a la toma de posesión de Duterte como presidente.