Plantas subutilizadas en México tienen potencial alimenticio

Mérida, 10 Jun (Notimex).- La diversidad de plantas comestibles en México, como chaya, alache y chepil, es grande pero no han sido aprovechadas de forma adecuada.

No obstante puede representar una gran contribución nutricional a la dieta actual de los mexicanos, modificada por la introducción de un modelo de consumo alto en alimentos procesados, coincidieron expertos nacionales.

Clarisa Jiménez Bañuelos indicó que desde 2014 varias instituciones académicas desarrollan el proyecto multidisciplinario “Rescate de especies subvaloradas tradicionales de la dieta mexicana y su contribución para el mejoramiento de la nutrición en México”.

En entrevista la subdirectora del Jardín Botáncio Regional “Roger Orellana”, del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), expuso que el objetivo es promover el rescate, consumo y uso de las especies subvaloradas y subutilizadas de la culinaria mexicana, como un elemento para mejorar la alimentación en la población.

Entre las instituciones destacan la Universidad Nacional Autónoma de México, el propio CICY, el Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional Unidad Oaxaca, y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.

El proyecto se centró en tres estados y en cada uno se analizó una planta en particular: en los Valles Centrales de Oaxaca se trabajó con el chepil (Crotalaria longirostrata); en el municipio Ozumba, México, se trabajó el alache (Anoda cristata); y en Yucatán se estudió el consumo de la chaya (Cnidoscolus aconitifolius) en Mérida y municipios circundantes.

“En cada una de las tres regiones se han llevado a cabo talleres de diagnóstico e inventario de las hierbas comestibles, con la participación de productores locales, vendedores, cocineras tradicionales y consumidores”, precisó.

Destacó que actualmente se desarrolla en el CICY un taller centrado en la chaya, que forma parte de este proyecto multidisciplinario con 17 colaboradores en diferentes instancias universitarias y científicas.

“En el caso particular de Yucatán, la chaya es considerada como una especie emblemática comestible con gran arraigo en la región y forma parte de la cocina yucateca tradicional.

“El interés se dirige también a documentar el uso de otras hierbas comestibles que se usan en la cocina tradicional maya y/o yucateca, ya sean silvestres, cultivadas o domesticadas en las milpas y en los huertos familiares”, comentó.

En cuanto a los análisis de laboratorio se contempla la caracterización y la composición química de la chaya (más allá del análisis bromatológico), el análisis de compuestos funcionales o bioactivos, los contenidos de ácidos grasos, vitaminas y minerales.

“De este modo, se determinará el valor nutrimental de esta especie llamada ‘la espinaca yucateca’ y sus posibles impactos positivos en la salud”, dijo.

Entre los resultados que arroja este proyecto se ha encontrado que el alache, recolectado en los alrededores de Ozumba, Estado de México, contiene flavonas antihiperglucemiantes, mientras que el chepil, abundante en Oaxaca es alto en hierro, calcio y betacaroteno.

Jiménez Bañuelos resaltó que “el consumo de estas plantas, dadas sus características nutricionales, tiene un gran potencial para resolver los graves problemas nacionales de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares que enfrentamos”.

También podría gustarte