Personas transgénero aún se les ve como tabú, dice mujer transexual

Mérida, 26 Sep (Notimex).- Bajo el nombre de Bárbara Fox, una mujer transexual de 1.84 centímetros de altura, se erige uno de los íconos más importantes de la comunidad transgénero de Yucatán, quien señaló que aún hay tabú y discriminación hacia las personas con su condición.

Leonardo, su nombre de pila, asegura que desde que tuvo uso de razón, él se sentía mujer, “nunca pensé ni me sentí un hombre, por lo que desde pequeño decidí que debía convertirme en esa mujer que había dentro de mí, a pesar del costo social y familiar que eso significaría”.

Actualmente usa el nombre de Bárbara Fox, se considera y presenta como la primera vedette transgénero y entre sus logros está haber actuado en algunas películas del llamado Cine de Ficheras, junto a figuras como Eduardo Meza de la Peña conocido como “Lalo el Mimo”, Carmen Salinas y Sasha Montenegro, entre otros actores.

En entrevista para Notimex, subrayó que aunque siempre supo lo que quería, nunca fue ni ha sido fácil haberse convertido en lo que hoy es, pues persisten muchos tabúes y discriminación a las personas con su condición.

“Tenía 6 años cuando me vi desnudo frente a un espejo y dije, ¿Dios qué es esto?; sonará trillado, pero realmente me sentí como una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre y supe en ese momento que no quería vivir una vida como hombre”, refirió.

Poco tiempo después, Leonardo, como le pusieron sus padres, decidió ponerse un vestido de mujer y salir a la calle para observar la reacción de sus vecinos y demás gente que le viera pasar.

“No fue tan escandaloso como esperaba, la gente me veía pero no reaccionaba radicalmente, al final un niño con un vestido de mujer, pues no era algo que llamara tanto la atención como sí lo es un hombre vestido de mujer”, recordó.

El hecho lo ánimo a seguir adelante con su sueño de convertirse en mujer, pero pronto entendería que no sería nada fácil, pues conforme crecía, iba tomando una imagen más “andrógina” por calificarlo de alguna manera, según dijo, y siempre se comportó como mujer.

“Entonces vino el bullying en la escuela y lo más doloroso, el rechazo familiar. Mi padre de alguna forma me consintió y me alcahueteó, pero mi madre resultó homofóbica y nunca aceptó que su hijo varón decidiera convertirse en una mujer”, comentó.

“Yo ya había tomado una decisión y estaba dispuesta a todo para lograrlo, y empecé a prepararme física y psicológicamente para someterme a un tratamiento hormonal y a obtener los recursos para hacerme las cirugías que habrían de convertirme en mujer”, añadió.

El proceso no fue fácil, siendo un adolescente cayó en depresión por los serios conflictos familiares y el rechazo social que tenía que enfrentar por su decisión al grado que intentó suicidarse, pero sobrevivió y siguió con su decisión de “convertirse en una mujer”.

En ese proceso inició estudios de baile y folclore, participaba en obras de teatro, y era muy popular como bailarín y coreógrafo.

Durante esa época, sus conocidos le llamaban “la Sasha”; fue en un concurso llamado “Señorita Yucatán Gay”, en donde dejaría de ser la Sasha para convertirse en “Ambar Gay”, diminutivo de Ámbar Berenice Gaynour Manzur, nombre con el que se inscribió.

El concurso terminó con un operativo policiaco, y “Ambar Gay” junto con otras concursantes fueron a parar a los separos de la Policía Estatal.

Empero, no todo fue malo pues a partir de ese día su carrera en el espectáculo nocturno empezó a mejorar, empezó a volverse cada vez más y más conocida y fue que empezó a realizar algunas incursiones en cabarets, centros nocturnos y teatros de la Ciudad de México.

Pero hasta entonces no había tomado la determinación de someterse a una mutilación genital, y fue una relación sentimental la que le llevó a tomar la decisión de hacerse una “vaginoplastía”, pues su pareja quería formalizar su relación y no quería que su familia notara que aún tenía genitales masculinos.

Invirtió todos sus ahorros en la operación y ésta fue exitosa, pero poco tiempo después su pareja regresó con una antigua novia, lo cual fue otro duro golpe emocional, pero decidió aprovechar el momento complicado para “resurgir como Bárbara Fox”, nombre con el que siguió adelante con su carrera de vedette transgénero.

Fue en esa etapa en donde participó en algunas películas del cine mexicano como “Pancho Cachuchas” con Carmen Salinas, “El pichichi del Barrio” con Rafael Inclán, “Mágico” con Ana Luisa Pelufo, “Mujer de Cabaret” con Maribel Guardia, entre otras.

Hoy conserva su nombre de Bárbara Fox, con el que dice se quedará por siempre, pues refleja lo que desde sus primeros días ha tenido que ser “una guerrera de la vida”.

Expone que hoy como antes, aún es complicado ser como es, pues a pesar de que ya hay una mayor apertura a hablar del tema transgénero, también persisten los prejuicios y la discriminación hacia las personas que deciden vivir una vida con la suya.

“Yo creo que la gente le está dando demasiada importancia a un hecho que no es tan importante como sí lo son otras cosas, como la pobreza en la que aún vive mucha gente, las injusticias que gente trabajadora sufre todos los días, además el odio nunca trae nada bueno”, subrayó.

“La gente debe ocuparse de su propia felicidad, el ser feliz te lleva a amar al prójimo sin importar si piensa o actúa diferente que tú, yo le digo a la gente ámense y luchen por sus sueños, por verse y sentirse como realmente quieren, pues vida solo hay una y es mejor estar contento con uno mismo, dar amor y luz, que dejar que el miedo y la ignorancia amarguen tu existencia”, finalizó.

NTX/TAM/LNP/AJV/DIV16

También podría gustarte