Peinar a sus hijas, de los mayores retos para un papá divorciado

Por Blanca Zumaya. Corresponsal

Reynosa, Tamps., 18 Jun (Notimex).- Hacer trenzas, chongos y coletas, entre otros peinados, ha sido uno de los mayores retos que ha enfrentado Daniel Hernández Vázquez, padre de dos niñas de 12 y 10 años de edad.

Originario del puerto de Tampico, pero con más de 18 años de vivir en esta ciudad fronteriza, a donde llegó soltero y sin hijas, en busca de una mejor oportunidad laboral, Daniel Hernández confiesa que el peinar a sus hijas es uno de los mayores desafíos a los que se ha sometido tras su separación.

Dany, como le dicen sus amigos, se divorció hace cinco años y desde entonces él se hace cargo de sus pequeñas, Ana Daniela y Alma Sophia, de 12 y 10 años, respectivamente.

Ingeniero de profesión pero padre por vocación, señala que no le incomoda hacer labores domésticas, que incluyen la elaboración de comidas, lavar la ropa, barrer y limpiar la casa.

Pero acepta que el mayor reto fue aprender a peinar a sus hijas que tenían siete y cinco años cuando se divorció, pues tienen el cabello largo y lacio.

“Yo creo que el mayor reto que hasta ahora he enfrentado ha sido el aprender a peinar a las niñas, pues con el cabello largo y súper lacio no podía, prefería enfrentarme a un proyecto en mi trabajo o reparar algo descompuesto en la casa, pero peinarlas fue mi tortura por mucho tiempo”, expresa a Notimex.

Con un rostro de satisfacción, Daniel asegura que actualmente ya mejoró sus técnicas de peinado, pero ahora solo supervisa que la trenza o chongo este bien hecho, pues las niñas han crecido y aprendido a hacerlo solas.

Egresado del Tecnológico de Tampico, refirió que la jornada inicia diariamente a las 05:00 horas para poder preparar el desayuno y el lonche que llevarán tanto Daniela como Sophia a la escuela y el al trabajo.

El hombre se describió como un papá cariñoso y “buena onda”, aunque un poco estricto en cuestión de orden y limpieza.

Menciona que los fines de semana, de preferencia el día domingo, lo utilizan para lavar y hacer las compras de la despensa, a fin de iniciar la semana con ropa limpia y la alacena abastecida de comida.

Resalta que le gusta cocinar y que siempre está dispuesto a preparar los gustos de sus pequeñas, quienes cada vez se vuelven más exigentes en sus preferencias gastronómicas.

“Me gusta mucho hacer alitas, las acompaño con espagueti, elote y otras verduras, me quedan muy buenas y a las niñas les gustan mucho, así que con frecuencia procuro prepararlas”, dice.

Expone que luego de recoger a Daniela y Sophia de la escuela, las lleva a la casa, en donde se quitan el uniforme, comen y hacen la tarea.

“Ya que baja el sol, nos gusta salir al parque, llevar a nuestro perro chihuahua y jugar un rato al aire libre, correr y contarnos las anécdota del día”, dice.

Señala que todos los martes van al cine y algunos fines de semana buscan el refugio de alguna playa cercana como la Isla del Padre, en Texas, o la playa de Matamoros.

Daniel Hernández menciona que más que un festejo o celebración por el Día del Padre, disfruta más ver una película con sus hijas, comer juntos, ir al parque o simplemente ver un programa de televisión, sin faltar la plática nocturna en donde se dan las confesiones.

“Ya después de que se bañan en la noche, se van a su cuarto y las acompaño a ver algún programa televisivo, pero también es el momento de los secretos y confesiones, me platican como fue su día, sus alegrías, disgustos y planes y bueno yo también les cuento sobre mi trabajo y mi retos diarios”, afirma.

Hernández Martínez, quien se define como un papá alegre, moderno y paciente, disfruta convivir y compartir todos los momentos con sus hijas, desde actividades cotidianas, como festejos de cumpleaños, Navidad, 14 de febrero y desde luego, el Día del Padre, fecha en la que recibe dibujos o pensamientos acompañados de besos, abrazos y apapachos.

Menciona que se prepara para acompañar a su hija Ana Daniela, de 12 años, a su graduación de educación primaria, en donde además de estar presente en la ceremonia oficial tendrá que acompañarla previamente a la elección del vestido y desde luego ayudarla en el peinado.

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