Pasión por el oficio, el legado del escultor Humberto Peraza a su hijo

* Hay pláticas para exhibir su obra y hacerle algún homenaje

México, 12 Jun (Notimex).- La obra del artista plástico mexicano Humberto Peraza, el escultor taurino más importante en México y fuera de él, fallecido hace dos semanas, será exhibida para que las nuevas generaciones conozcan su legado.

Así lo dio a conocer a Notimex, Sergio Peraza hijo, también escultor mexicano, quien aseguró que está en pláticas con diversas autoridades para concretar el proyecto que impida que el trabajo de su progenitor quede en el olvido.

Entrevistado en su estudio, en esta capital, y aún consternado por la muerte de su padre, Sergio Peraza Ávila recordó que su padre trabajó en vida muy fuerte y dejó casi toda su obra en lugares dispuestos por él.

No obstante, acotó, “tenemos obra resguardada y piezas que en algún momento, con el apoyo de algunas autoridades, pensamos en sacar y darla a conocer, porque son de un material que no es perdurable como el yeso”.

Rodeado por obras suyas y de su padre, entre ellas, bustos de Octavio Paz, Francisco Villa, Agustín Lara, Fidel Velázquez y la Virgen del Carmen, agregó que el arte de la escultura es un trabajo que se hace con el tiempo, “por lo que no vamos a apresurar a la familia con estas cosas”.

Respecto a la posibilidad de realizar un homenaje a su padre, cuyo deceso se registró el 29 de mayo pasado, comentó que en papel no hay nada escrito.

Sin embargo, acotó, ha tenido acercamientos con gobiernos de algunos estados de la República Mexicana, sobre todo donde hay obra de su padre, para que se realice algún acto, quizá a finales de año.

“Mi papá nació en Yucatán, allá lo quieren, lo admiran y siempre los yucatecos cuando hablan de escultura, hablan del artista plástico Fernando Pacheco y del escultor Humberto Peraza, los dos polos del arte”, afirmó.

Sobre si su padre dejó obra inconclusa, comentó que no, pues se organizó y la vida le regaló las facultades para entregar algunas manifestaciones artísticas en las que estaba trabajando, las últimas fueron de 2011.

“En los últimos años de vida, mi padre dejó de trabajar, las obras de encargo me dedicaba a hacerlas yo, para que él solo trabajara por gusto”, añadió.

Y así creció el legado de obras de arte de quien, dijo, era el mejor escultor taurino; que amó ese arte, pues fue torero, quiso serlo antes de ser escultor, por eso lo hizo con tanta pasión.

Entre las obras escultóricas que están en espacios públicos destaca la de Lázaro Cárdenas, que se encuentra sobre Eje Central, y una de las más importantes obras es un pequeño caballo pegaso, una hermosa figura que corona la fuente que está en el corazón del Palacio Nacional.

En Paseo de la Reforma se encuentra una escultura del General Joaquín Amaro Domínguez, cerca de Campo Marte, y la estatua de Agustín Lara que se encuentra en Madrid, España, e infinidad de estatuas a lo largo y ancho de la República Mexicana.

“Por fortuna parte de su legado es que a mí me enseñó a ser escultor, me regaló este oficio, así que su taller no queda en silencio, sigue trabajando; seguimos trabajando y eso me da mucho gusto”, concluyó Peraza Ávila.

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