Un paseo ciclista inolvidable para personas con capacidades diferentes

Por Jacqueline Rico Dueñas

México, 14 Ago (Notimex).- El domingo llega y es día para ir a la rodada de Reforma, donde las calles se llenan de ciclistas, patinadores, turistas, caminatas con la famila y hasta una chica que busca un hogar para Maggie, una perrita callejera. Pero hay algo en especial que llama la atención, el Paseo a Ciegas en bicicleta.

Letreros con alfabeto braille y el de señas, playeras, libretas, pulseras y todo para ciclistas, se encuentra en la carpa ubicada a un lado de la Diana Cazadora, donde se alistan para rodar en pareja; un voluntario y una pesona ciega que disfrutan el Paseo Dominical en Bicicleta con el impulso de la asociación civil Paseo a Ciegas.

En esa carpa también se ofrece para su uso en compañía, 23 bicicletas tandem dobles, dos triciclos para personas con incapacidad visual o motriz y un remolque para quienes tienen cuadraplegia o paralisis cerebrar, con el propósito de que también puedan disfrutar de una mañana en bicicleta con la guía de los voluntarios.

Alrededor de 600 voluntarios, que son las personas que en bicicletas de dobles acompañan al invidente a recorrer una de las avenidas más bellas del mundo, apoyan este proyecto que desde 2010 echo a andar la asociación civil Paseo a Ciegas, comentó su presidente Manuel de la Torre.

Destacó que para ser voluntario, la asociación imparte un taller de sensibilización y ofrece 23 bicicletas tandem dobles, dos triciclos para personas con incapacidad visual o motriz y un remolque para personas que tienen cuadraplegia o paralisis cerebral, además de que tiene 400 beneficiarios que participan en las actividades que organiza Paseo a Ciegas en forma gratuita.

“La evolución que ha tenido esta asociación, es que aparte de la actividades dominical, tenemos actividades culturales, es decir, vamos mensualmente a algún museo, conciertos, danza, visitas hechas exprofesas para Paseo a Ciegas, donde van los usuarios y guías en comunión en estas visitas pensadas para ellos”, resaltó.

Rodrigo es ciego, él es beneficiario de Paseo a Ciegas, y con una amplia sonrisa, comentó que fue genial la primera rodada que hizo, porque “nunca me imagine que una persona ciega pudiera subirse a una bicicleta más allá de ir en los diablitos, como había sido mi experiencia”.

Agregó que por eso desde hace cuatro años no se pierde ningún domingo la visita al Paseo de la Reforma, “al subirme a una bicicleta tandem, la primera vez e ir pedaleando, el sentir el viento en la cara es genial, la sensación de tranquilidad, alegría, de gusto y desestresa muy padre y hacemos muchos amigos aquí”.

Fernando Juárez, quien desde hace dos años es voluntario para acompañar en el Paseo a Ciegas a personas con alguna discapacidad, sobre todo ceguera, comentó que cada domingo acudía al recorrido ciclista y fue donde conoció esta actividad, por lo que decidió tomar el taller para formar parte de los guias.

“La experiencia de pasear a las personas ciegas es muy bonita, porque aprendemos ambos; somos solidarios en esta actidad que no pueden realizar ellos solos y el ver su cara la alegría de sentir el viento y cierta independencia en la rodada es formidable”, sostuvo con una sonrisa de satisfacción por este compromiso que adquirió.

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