Papa invoca para Armenia un futuro libre de las divisiones del pasado

Por Andrés Beltramo Alvarez. Enviado

Ereván, Armenia, 26 Jun (Notimex).- En su último discurso oficial en Armenia, el Papa instó hoy a los habitantes de ese país a tener los oídos abiertos a las jóvenes generaciones que “anhelan un futuro libre de las divisiones del pasado”.

La mañana de este domingo Francisco participó en una “divina liturgia”, como se le llama a una misa según el formato de la Iglesia apostólica armenia (ortodoxa), en el patio de Etchmiadzin, la sede en esta ciudad del catolicós Karekin II.

El líder católico pidió a los armenios escuchar la voz de los humildes y los pobres, de tantas víctimas del odio que sufrieron y sacrificaron sus vidas a causa de su fe, todos ellos quieren la reconciliación.

Deseó que la Iglesia armenia camine en paz y la comunión con la Iglesia católica sea “plena”, que en todos brote “un fuerte anhelo de unidad”. Esas dos iglesias llevan más de mil 500 años separadas.

Aclaró que esa unidad “no debe ser ni sumisión del uno al otro, ni absorción, sino más bien la aceptación de todos los dones que Dios ha dado a cada uno”. Además llamó a “apurar el paso” hacia la unión, no obstante las dudas y las incertidumbres.

Francisco destacó los gestos de Karekin, quien –dijo- “me abrió en estos días las puertas de su casa y hemos experimentado qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos”.

Se refirió así a la decisión sin precedentes del líder ortodoxo de invitar al Papa a hospedarse en su casa, Etchmiadzin, el “vaticano armenio”, en lugar de hacerlo en la sede de la nunciatura apostólica, la embajada pontificia en esta ciudad.

“Nos hemos encontrado, nos hemos abrazado fraternalmente, hemos rezado juntos y compartido los dones, las esperanzas y las preocupaciones de la Iglesia de Cristo, cuyo corazón oímos latir al unísono, y en la que creemos y sentimos como una”, añadió Francisco.

Aseguró que la división de los cristianos es “un escándalo” y al final, en un signo de humildad, dirigiéndose a Karekin le solicitó una bendición.

“Y ahora, santidad, le pido bendecirme, bendecir a la Iglesia católica, de bendecir esta carrera nuestra hacia la plena unidad”, dijo, saliéndose del discurso que tenía preparado. El catolicós se acercó y ambos se dieron tres besos en las mejillas, según la tradición oriental.

Tras la divina liturgia, Francisco participó de un almuerzo ofrecido por el líder religioso armenio, con sus obispos y los obispos católicos. Por la tarde, el Papa visitará el histórico monasterio de Khor Virap, al sur de Ereván, antes de trasladarse al aeropuerto para abordar el avión que lo conducirá con destino a Roma.

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