Oportunidad de negocio en Rusia al sustituirse importaciones

Una mujer empaca botellas de leche en la villa de Pavlishchevo, a 117 km al oeste de Moscú, Rusia, el 28 de enero de 2016. La empresa local ha prosperado mientras ha aumentado el costo de los alimentos importados en Rusia. (Foto AP/Vitnija PAVLISHCHEVO, Rusia (AP) — Para Olga Druganina, la crisis económica en Rusia representó una buena oportunidad de hacer negocios.

Hace cuatro años, la ex empleada de una empresa de maquinaria industrial comenzó a desarrollar como negocio su modesta granja cerca de Moscú. Inició simplemente con la idea de proveer a amigos y familiares, pero la prohibición en Rusia contra los alimentos importados y la depreciación de la moneda la orillaron a ampliarse y enfocarse en la creciente demanda nacional por lo que se produce localmente.

Primero llegaron en 2014 las sanciones del presidente Vladimir Putin a los alimentos de Estados Unidos y la Unión Europea en respuesta a las sanciones internacionales impuestas a Rusia por su papel en la crisis en Ucrania. En el último año, el bajo precio del crudo ha devaluado el rublo, lo que ha encarecido los alimentos importados.

“Era un poco de agricultura para abastecer las necesidades de nuestra familia, pero cuando llegaron las sanciones, todo eso dio un impulso al desarrollo de nuestra granja”, dijo Druganina. “Comenzamos a desarrollarnos y obtuvimos mucho interés tanto de comercios pequeños como de cadenas de tiendas y en general de personas que buscan consumir comida sana”.

Ahora, como parte de una cooperativa de agricultores que vende productos lácteos orgánicos a moscovitas adinerados, Druganina da trabajo a 18 personas y tiene más de 450 vacas, ovejas, cabras e incluso búfalos.

Sus productos —leche, queso y yogures tradicionales de sabor frutilla— se venden como producto de alta gama en la cadena de tiendas boutique LavkaLavka en todo Moscú. Sus clientes incluyen muchos que antes habrían comprado productos importados que ahora son incosteables o no están disponibles.

Productores locales como Druganina son los beneficiados más visibles de la política de sustitución de importaciones del gobierno ruso, que busca reemplazar los costosos bienes importados con alternativas locales. Adicionalmente, aunque Putin diga que Rusia va hacia la autosuficiencia alimentaria, eso tomará años.

En el otro extremo de la cadena comercial, McDonald’s es otro inesperado ganador del nuevo enfoque ruso sobre la comida local.

Mientras el incremento en los precios agobia los presupuestos de las familias rusas, la capacidad de competir en los costos es clave para las cadenas de comida rápida. Los precios de los alimentos subieron 14% el año pasado, según cifras del gobierno mientras bajaron los salarios reales de las familias y aumentó el desempleo.

McDonald’s abrió 59 nuevas sucursales en Rusia el año pasado y fue su mejor mercado según los resultados financieros de 2015. Esto es particularmente sorprendente dado que la economía rusa se contrajo 3,7% el año pasado y se prevé que permanezca en recesión este 2016.

___

Ellingworth reportó desde Moscú.