ONU reporta 57 trabajadores humanitarios asesinados en Sudán del Sur

Naciones Unidas, 10 Ago (Notimex).- La guerra civil desatada en Sudán del Sur en diciembre de 2013, y reanudada el mes pasado por nuevos enfrentamientos tras un breve cese al fuego, ha causado la muerte de 57 trabajadores humanitarios, de acuerdo con la ONU.

A la muerte de estos empleados se suma un alto número de trabajadores humanitarios cuyo paradero se desconoce, lo que muestra la frágil situación en ese país, tanto para la población civil como para el personal de organismos que intentan aliviar sus condiciones.

En rueda de prensa ofrecida en Nueva York, el coordinador de la ONU para la asistencia humanitaria, Stephen O’Brien, señaló que la cifra de empleados que han muerto cuando brindaban asistencia en Sudán del Sur aumentó de manera notable en el último año, de 27 a 57.

“Esto es inaceptable e injustificable, y urjo al presidente (sursudanés Salva Kiir) a tomar acción inmediata para terminar con la impunidad que ha prevalecido hasta ahora”, dijo O’Brien.

Tras una visita de trabajo a ese país, el funcionario explicó que la situación humanitaria en Sudán del Sur se ha deteriorado de manera notable y ahora incluye áreas consideradas seguras al inicio del conflicto.

El funcionario destacó que tuvo la oportunidad de reunirse con mujeres y niñas ultrajadas sexualmente, testigos del asesinato de hombres y niños, o de su secuestro o detención, para evitar que buscaran protección.

En ese sentido, O’Brien subrayó que los sursudaneses no huyen de sus hogares simplemente porque necesitan comida, refugio, cuidados médicos o escuelas para sus hijos, sino para escapar de la violencia que amenaza a cada uno de los miembros de una familia.

Aseguró que en cada lugar donde se produjeron enfrentamientos, los civiles han sido atacados y fueron forzados a desplazarse.

De acuerdo con la ONU, más de dos millones de personas han huido de sus hogares desde diciembre de 2013, de los que más de 1.5 millones han encontrado refugio en el propio territorio sursudanés.

Las partes en conflicto están lideradas por fuerzas del gobierno y aliados del presidente Salva Kiir, de la etnia dinka, que se enfrenta contra milicias de la etnia nuer, encabezadas por el exprimer vicepresidente Riek Machar.

Luego de un cese al fuego firmado a principios de este año, el conflicto se recrudeció el mes pasado, cuando Kiir decidió remover a Machar de su puesto, ofrecido como parte del proceso de paz en ese país, que declaró su independencia en 2011.

O’Brien expresó que durante su visita se reunió con el presidente Kiir, así como su gabinete, a fin de manifestar su consternación por los terribles informes de violaciones cometidas contra civiles durante los combates en las últimas semanas.

“La gente de este país ha sufrido demasiado. No hay solución militar para este conflicto; la lucha debe detenerse y las atrocidades deben terminar de manera inmediata”, enfatizó.