Narcobollo, famoso restaurante colombiano tras operativo antidrogas

Por Edelmiro Franco. Corresponsal

Bogotá, 6 Oct (Notimex).- El restaurante Narcobollo es un exitoso negocio de comida típica del Caribe colombiano que se popularizó gracias a un equivocado allanamiento antidrogas realizado en 1989 en el balneario de Cartagena.

A 27 años del operativo, Narcobollo se ha convertido en un referente de platos típicos del Caribe colombiano, como la arepa huevo, la carimañola de carne y queso, el chicharrón, la chuleta, yuca y plátanos.

Ahora cuenta, incluso, con sucursales en Bogotá y otras ciudades de Colombia, así como en Miami, Estados Unidos.

La noche que asesinaron al candidato a la presidencia Luis Carlos Galán hicieron muchos allanamientos en todo el país y entre esos la policía ocupó el negocio de la familia Molina, en el barrio Manga de Cartagena.

En 1989 Galán era el candidato a la Presidencia por el Partido Liberal, con miras a las elecciones de 1990, y uno de los dirigentes que con más fuerza condenaba el narcotráfico, por lo que era partidario de la extradición de los jefes de los cárteles de la droga.

Esa fue la razón para que Pablo Escobar, máximo líder del entonces poderoso cártel de Medellín, ordenara el homicidio de Galán durante un acto político en agosto de 1989 en el populoso sector de Soacha, en la zona sur de Bogotá.

En ese entonces, la señora Lilia de Molina tenía una cafetería en el garaje de su casa en el exclusivo sector de Manga, en Cartagena, y uno de los productos que vendía a diario era el bollo, un alimento típico del Caribe colombiano.

El bollo es una masa de maíz cocido, envuelto en hojas de la misma planta, y algunos son aderezados con queso, coco, plátano y yuca y sirve para acompañar las comidas en esa zona del país.

Por aquellos años, el bollo de la familia Molina era distribuido en otros negocios de la ciudad, pero la noche del 18 de agosto de 1989 la Cafetería Molina fue allanada por agentes secretos y la policía antinarcóticos.

Los agentes buscaban droga por todos los rincones de la casa de los Molina, pero lo que hallaron fueron grandes cantidades de maíz molido, que es la base para el bollo.

“La policía no tenía conocimiento que la casa había cambiado de dueños. Fue definitivamente una equivocación de las autoridades y pensamos que el negocio se acabaría”, recordó Molina.

Al día siguiente, entre chistes y bromas, la gente empezó a llegar a la cafetería a pedir “un ‘narcobollo’, ¿tiene ‘narcobollo?’”, preguntaban los jóvenes del barrio.

La historia de los Molina se difundió por toda Cartagena e incluso el caso del allanamiento fue reseñado por la prensa nacional, tras lo cual la familia vio que sus bollos se empezaban a vender “como pan caliente”.

Este fue un boom publicitario. La familia Molina nunca ha pagado publicidad. Al ver que ya la gente no pedía un bollo, sino el “narcobollo”, entonces optaron por hacer el cambio de nombre al negocio y lo empezaron a llamar Narcobollo.

La casa matriz en una gran casona en el barrio de Manga, en Cartagena, además de las sucursales en Barranquilla, Bogotá y Miami. Es un negocio manejado en forma exclusiva por la familia Molina, la cual ya planea extenderse a otras ciudades de Colombia, como restaurante de comida típica del Caribe, o costeña.

El negocio sigue creciendo, y en Bogotá tiene varias sedes en el norte de la ciudad, que abre las puertas desde las primeras horas de la mañana para ofrecer desayunos y comidas típicas durante el día, con una clientela leal, que está en aumento.

Más allá del nombre de Narcobollo, los propietarios del negocio se esfuerzan por mantener el sazón y el sabor típico de la costa caribe colombiana, como lo dijo a Notimex la administradora en Bogotá, Lizeth Serge.

NTX/I/EF/MGT/GASTRO16

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