Movimiento pro derechos de los negros en EUA, en el ojo de la tormenta

Por José López Zamorano. Corresponsal

Washington, 11 Jul (Notimex).- En menos de cuatro años, la organización Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan) se transformó de un grupo minúsculo que protestó por el asesinato de un adolescente, a un movimiento creciente cuya meta es la “liberación” de la comunidad negra.

“Enraizado en las experiencias de personas de la raza negra en este país que activamente se resisten a la deshumanización, #BlackLivesMatter es una llamada de acción y una respuesta al virulento racismo antinegro que permea nuestra sociedad”, reza su declaración de principios.

Surgido en 2012, luego que un jurado absolvió al estadunidense de origen peruano George Zimmerman por el asesinato del adolescente afroamericano de 17 años, Travor Martin, Black Lives Matter es la cabeza visible de las nuevas movilizaciones contra la brutalidad policial.

Sus fundadores son Patrisse Cullors, Opal Tometi y Alicia Garza, quienes definieron su misión como la de crear un foro en línea, conectar a los afroamericanos y sus aliados para luchar contra el racismo, activar un diálogo entre la comunidad negra y alentar acciones sociales.

Su himno de batalla: “Sin Justicia No Hay Paz”, ha sido sin embargo criticado por lo que algunos perciben como una actitud beligerante.

Desde su aparición en el debate nacional sobre las desigualdades raciales, uno de los rasgos notorios de sus movilizaciones es la característica juvenil y multirracial de los manifestantes, la mayoría adultos jóvenes o adolescentes.

Aunque está estructurado por “Capítulos” en las ciudades de Estados Unidos, su ubicación cibernética permite no sólo informarse y sumarse a sus movilizaciones, talleres, plantones y asambleas a través de internet, sino ser el punto de contacto para acciones organizadas por terceros.

En 2014 Black Lives Matter empezó a cobrar notoriedad nacional a raíz de las movilizaciones organizadas en protesta por la muerte de los afroamericanos Michael Brown, en Ferguson, Misuri, y Eric Garner, en la ciudad de Nueva York.

Miembros del movimiento participaron además en las manifestaciones por la muerte bajo custodia policial del afroamericano Freddie Gray, en Baltimore, cuyo asesinato fue origen de violentos disturbios callejeros y saqueos en esa ciudad.

Más recientemente han encabezado las movilizaciones por el asesinato de los afroamericanos Alton Sterling en Baton Rouge, Louisiana, y de Philando Castile en Minnesota. Simpatizantes del grupo participaban en la protesta que fue escenario del ataque de exsoldado Micah Xavier Johnson y que causó la muerte de cinco policías de Dallas, así como heridas a otros siete, además de dos civiles.

Aunque las manifestaciones han sido en su mayoría pacíficas, más de 200 personas fueron arrestadas por la policía en Baton Rouge, St. Paul y otras ciudades, acusadas no sólo de bloquear vías de circulación, sino de arrojar objetos contra los agentes antimotines.

Uno de los arrestados fue el activista DeRay Mckesson, un de los nuevos líderes de Black Lives Matter, quien filmó su propia detención y la transmitió en tiempo real en las redes sociales a través de Periscope.

En el video, los manifestantes son detenidos por caminar sobre la Airline Highway, a pesar de que el activista argumenta con la policía que la carretera no tiene banqueta por donde pueda caminar el contingente de jóvenes.

Desde Madrid, el presidente Barack Obama intervino en la discusión sobre las tácticas de Blak Lives Matter y señaló que todos aquellos preocupados por los temas de tiroteos policiales o prejuicios raciales, deben mantener un tono “serio y respetuoso” si quieren propiciar un cambio real.

“Pero creo que la abrumadora mayoría de la gente con Black Lives Matter, lo que realmente quieren es ver una mejor relación entre la policía y la comunidad”, declaró Obama, quien acortó su viaje a España para estar presente en un servicio religioso para los cinco policías muertos en Dallas.

Pero la perspectiva presidencial no es compartida en algunos sectores conservadores. El ex aspirante presidencial y exalcalde de Nueva York, Rudolf Giuliani, sostiene que el movimiento de Black Lives Matter es “inherentemente racista”.

“Cuando uno dice que ‘las vidas de los negros importan’, eso es inherentemente racista. Importan las vidas de los negros, importan las vidas de los blancos, importan las vidas de los asiáticos, importan las vidas de los hispanos. Eso es antiamericano, es racista”, declaró Giuliani a la cadena CBS.

A raíz del asesinato de los policías Rafael Ramos y Wenjian Liu en Nueva York en 2014, surgió un nuevo movimiento denominado Blue Lives Matter, que busca contrastar la preocupación por la muerte de afroamericanos, con la preocupación por la muerte de policías.

“La meta de Blue Lives Matter es honrar y reconocer las acciones de las agencias policiales y fortalecer el apoyo del público de una sociedad entendiblemente ingenua”, subraya su declaración de principios.

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