Masacre en Orlando renueva debate político sobre refugiados y armas

Washington, 13 Jun (Notimex).- La politización de la masacre en Orlando se renovó hoy luego de que los dos virtuales candidatos a la presidencia de Estados Unidos fijaron posiciones diferentes sobre los refugiados y el derecho a la posesión de armas de fuego.

Mientras Hillary Clinton se pronunció a favor de intensificar la lucha militar contra el Estado Islámico (EI) y fortalecer el trabajo para detectar amenazas domésticas, Donald Trump renovó su llamado para impedir el ingreso de refugiados.

Aunque hicieron mención del tema de las armas, ambos evitaron hacer llamados a prohibiciones de cualquier tipo en la tenencia de armas, lo que evidenció la fuerte carga política que lleva el tema y la división que genera entre el electorado estadunidense.

Trump dijo que los hechos de la madrugada del domingo en Orlando mostraron la necesidad de ampliar la portación de armas en lugares públicos, como el bar escenario de la masacre, e insistió que si esto fuera permitido, el resultado podría haber sido diferente.

“Si se tuvieran armas en ese lugar, si hubiera un número de gentes con armas oculta en su tobillo o en la cintura, (probablemente) las balas habrían provenido de otra dirección, hacia él (pistolero), y no hubiéramos tenido el mismo tipo de tragedia”, señaló en entrevista con la televisora CNN.

Clinton se refirió a lo que denominó “la epidemia de la violencia armada”, aludiendo la proliferación y el relativo fácil acceso a armas de fuego automáticas de asalto, como la utilizada por el pistolero de Orlando, y criticó la negativa republicana para imponer más controles.

“Sigo todavía totalmente sorprendida por la negativa del congreso republicano para bloquear la compra de armas a los sospechosos de terrorismo o a quienes están en listas para no viajar por avión”, dijo en entrevista por separado con la televisora MSNBC.

Clinton recordó la prohibición sobre la tenencia de los rifles automáticos de asalto implementada durante la presidencia de su esposo, Bill Clinton, la cual expiro diez años después, pero se abstuvo de hacer un llamado para su restablecimiento.

En cambio rechazó recurrir a una retórica divisoria, al insistir en la necesidad de estrechar la colaboración con la comunidad musulmana para mejorar el trabajo tendiente a identificar amenazas domésticas derivadas de instancias de radicalización.

“Mi perspectiva es que lo que hacemos importa más que lo que decimos. Yo he dicho claramente que enfrentamos enemigos terroristas que utilizan el Islam para justificar la masacre de civiles inocentes”, apuntó.

Consideró que aunque no existe mucha diferencia cuando se habla de guerra santa radical o islamismo radical, “pero lo que no voy a hacer porque creo que es peligroso para los esfuerzos por derrotar está amenaza, es demonizar una comunidad entera, declarar la guerra en toda una religión, creo que eso jugaría a favor de EI”.

Trump en cambio insistió que este incidente ha evidenciado una vez más la necesidad de denunciar el islamismo radical, e insistió en que esta simple declaración es necesaria para confrontarlo de manera más efectiva, y acusó tanto a Clinton como al presidente Barack Obama de haber evitado hacerlo por razones políticas.

“Tenemos mucha gente nacida aquí que ha causado enormes problemas. Tenemos gente que está llegando, miles y miles de gente llegando a nuestro país que tienen el mismo tipo de odio y probablemente más, y tenemos que pararlos; no podemos tomar más refugiados sirios. Muchos de ellos van a causar problemas”, dijo.