Lucía Gajá pide que sociedad abra los ojos ante la violencia familiar

* Su filme “Batallas íntimas”, que describe el fenómeno social en cinco países, forma parte del festival de cine de Morelia

México, 22 Ago (Notimex).- La cineasta mexicana Lucía Gajá, directora de “Batallas íntimas”, que competirá en la próxima edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), dijo que su interés al mostrar su filme es que la sociedad abra los ojos y vea el grave problema que representa la violencia en contra de la mujer.

El trabajo fílmico se sustenta en el testimonio de cinco mujeres sobrevivientes de violencia doméstica en México, Estados Unidos, España, Finlandia e India.

El FICM, que se efectuará del 21 al 30 de octubre, seleccionó la cinta de Gajá para formar parte del apartado de Documental Mexicano, en donde competirá con “Bellas de noche”, de María José Cuevas; “El buen cristiano”, de Izabel Acevedo.

Otras de las aspirantes al galardón son “El charro de Toluquilla”, de José Villalobos Romero; “Las letras”, de Pablo Chavarría Gutiérrez; “Mexicanos de bronce”, de Julio Jesús Fernández Talamantes, y “Mientras se busca al diablo”, de Danniel Danniel y Diego Gutiérrez.

En entrevista con Notimex, Lucía Gajá, comentó que espera que en Morelia toque fibras en la audiencia que verá “Batallas íntimas”.

“Quiero y deseo enormemente que como sociedad, nos demos cuenta de que la violencia doméstica no es un tema ajeno a las mexicanas, por tanto, espero que tras su exhibición en Morelia, tengamos distribuidora, sería increíble”, expresó la cineasta.

Reiteró que sólo con el apoyo de una distribuidora, el documental podrá ser visto por mayores audiencias y que en ella y su equipo, no quedará atrás el esfuerzo máximo para lograrlo.

Lucía Gajá cuenta que su actual documental, surgió tras la lectura de una nota sobre un feminicidio en España.

“El diario El País publicó un hecho sobre una pareja que festejaba el cumpleaños de la esposa en la casa familiar, ambos tenían 75 años y el marido la asesinó de varias puñaladas en el festejo.

“La noticia me impresionó mucho, ya había leído algunas notas y cosas sobre la violencia doméstica, pero fue ese el detonante para empezar a trabajar, a desarrollar este tema”, agregó.

Al preguntarle qué tanto la cimbró ese hecho, tanto como mujer como realizadora, Gajá comentó que lo primero fue entender qué sucedió.

“Me atrajo saber por qué una situación así, se da en un matrimonio de tanto tiempo, en donde se supone que hay amor, que son compañeros, que tienen hijos y han desarrollado toda una vida juntos. Cómo se puede llegar a una situación extrema, que en ese caso fue el asesinato”, subrayó.

“Me pareció muy complejo el asunto, una noticia muy triste, que detrás de ese evento, existía toda una historia, entonces era justamente lo que me interesaba, eso, explorar esa complejidad en las relaciones humanas”, agregó.

Fue cuando se dio a la tarea de trabajar, investigar sobre el tema, sobre otros sucesos, otras situaciones y explorar la complejidad con el tema de la violencia doméstica.

Abundó, que el hecho de haber trabajado situaciones de violencia intrafamiliar en México, España, Estados Unidos, Finlandia e India, sustentó un panorama universal al respecto y no único de algunas naciones en subdesarrollo.

“Se trata de un tema que en realidad no se ubica en un lugar, sino de una situación que erróneamente se piensa que sólo sucede en países no tan desarrollados, en situaciones de estatus económicos bajos, en personas que no han tenido el derecho a la educación o la cultura, lo que generalmente se cree”, sentenció.

El haber incluido a Finlandia en su trabajo fílmico era muy importante para la cineasta, por la existencia del problema en diversas sociedades, distintas razas y culturas.

“A mí me interesaba mucho apuntar el fenómeno hacia Finlandia, que es un país primermundista, con una calidad educativa número uno y señalar y reiterar que también ahí sucedía”, dijo

Aunque cada país vive un desarrollo distinto, hay una similitud en los temas de violencia doméstica.

“En realidad en estos países, incluido México, que es en donde vivo, la situación es muy compleja. En España, en el momento en que yo empecé la investigación, la violencia doméstica era un tema muy recurrente, se decía que sucedía, pero no había seguimiento a estos casos”.

En cuanto a la razón de seleccionar Estados Unidos, fue porque se trata del país vecino del norte y existe un alto índice de violencia doméstica que se desconoce.

Apuntó que en India, la mujer sigue ocupando un lugar en donde la igualdad está muy lejos de existir.

“Actualmente, el 99 por ciento de los matrimonios siguen siendo arreglados, y hasta hace apenas algunos años, la violencia doméstica empezó a ser considerada como delito”, informó.

Fue así que Lucía y su equipo, empezaron a filmar en un viaje de investigación en 2010, luego de hacerse acreedores al fondo del Foprocine (Fondo de Apoyo a la Producción Cinematográfica), al desarrollo de un proyecto, así como de Ibermedia.

En Finlandia y España fue su primera etapa de filmación y posteriormente se trasladaron a Nueva York. Más tarde, empezó el rodaje en México, en donde fue un proceso más largo, retornaron a Finlandia y a España, y algunos años después a la India, en total, les llevó siete años concretar “Batallas íntimas”. Filmaron alrededor de cinco años en distintas etapas, no fue una grabación consecutiva.

Asimismo, fueron dos años en postproducción, “nos costó trabajo editar la película, pues había mucho material”.

Gajá relató que a ella le encanta trabajar sin guiones y escaletas y ejemplo de ello es “Batallas íntimas”.

“Yo trabajo más con el concepto del proyecto, sí pienso en las secuencias que quiero filmar, trabajo mucho con la idea de la entrevista que quiero tener y la conversación que quiero desarrollar, hacía dónde quiero llegar. En realidad fue una película en la que se acabó haciendo el guión hasta el montaje, fue una búsqueda diferente”.

Un valor agregado al documental, es que la filmación la trabajaron solamente con luz natural recreando una atmósfera que permitió tener un sentido estético diferente y complementario al relato.

“Es algo que platicamos mucho el fotógrafo (Marc Bellver), y yo, y fue un concepto fotográfico acordado”.

Acotó que tuvieron poco dinero, pero contaron con fondos de desarrollo, lo que hacía imposible contar con “crew” más grande, así que tanto ella como el fotógrafo combinaron tareas en cámara y otras para concretar el documental.

“Fue algo que se fue dando, nos fue gustando mucho como quedaba la imagen y también creo que a mí me ayudó platicar con las mujeres en las entrevistas con los menos, como decimos en el cine, los fierros posibles.

“Fue una película que fuimos encontrando en el camino, tenía mucho que ver con la disposición de las mujeres con las que trabajamos y con el proceso que ellas estaban viviendo en sus vidas.

Lucía Gajá señaló que independientemente de que el documental llegue al FICM y a otros festivales, pretende más ventanas de exhibición, por lo que refiere que ya han estado en contacto con ONUMujeres y siguen un sendero de la difusión académica como en el ámbito de las ONG’s.

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