Llevan a escena drama de familias desplazadas y refugiadas

* “Cosas pequeñas y extraordinarias” busca crear conciencia global

México, 25 Jun (Notimex).- “Emma” es una niña de ocho años, es coleccionista de cosas pequeñas y extraordinarias. El lugar donde vive atraviesa una situación violenta. Ella y sus papás se tienen que ir a un país en el que se habla otro idioma, se come otro tipo de comida y hace mucho calor. Esa es la trama de “Cosas pequeñas y extraordinarias”.

En su nueva residencia “Emma” conoce a un gato que se llama “Gato”, a una niña que se llama “Maia”, ve por primera vez el mar y recibe cartas de su abuela. Pero sobre todo, extraña su antigua ciudad, su país natal del que tuvo que huir. Poco a poco ella va descubriendo todas las cosas pequeñas y extraordinarias que se esconden en su nuevo lugar, un hogar forzado.

Con esa historia, el público entusiasta disfrutó esta tarde la función de la puesta en escena que se llevó a cabo en el marco del Día Mundial del Refugiado organizada por El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) junto con la compañía escénica Proyecto Perla.

El Teatro Jiménez Rueda, en avenida de la República 154, colonia Tabacalera, recibió esta pieza que aborda el tema del exilio. La obra, escrita y es dirigida y actuada por Micaela Gargajo y Daniela Arroyo, cuenta las vicisitudes de “Emma”. Toca el exilio, la violencia, el desplazamiento forzado de familias y pueblos enteros, y las desapariciones.

Sin embargo, no se trata de una representación teatral triste, pues tiene una dramaturgia que da al público la oportunidad de sonreír, escenas que motivan la sonrisa y cuadros que si bien no son el reflejo de la felicidad absoluta sí hacen ver el lado humano y amable de ciertas personas. El público capta perfectamente cada mensaje y asimila esa situación.

Sobre el escenario se ve también a los actores Mario Eduardo D’León y Sergio Solís. Las actuaciones se enmarcan con la música de don Jacobo Lieberman y el diseño de espacio, iluminación y dirección técnica de Mario Eduardo D’León. Las ilustraciones, vestuario, el Museo de las Cosas Pequeñas y Extraordinarias y la utilería se deben a Ana Bellido.

De acuerdo con los organizadores, la conmemoración del Día Mundial del Refugiado es una oportunidad para generar empatía y mayor comprensión hacia las personas que son forzadas a huir de sus hogares. En el mundo hoy hay más personas desplazadas por conflictos, violencia y persecución que en cualquier otro momento desde la II Guerra Mundial.

El país en el que vive la protagonista de la obra atraviesa por una situación violenta. Los padres de Emma son periodistas y corren peligro. El tío de “Emma” es fotógrafo y está desaparecido.

“Cosas pequeñas y extraordinarias” coincide con el objetivo de la campaña de ACNUR que busca que el público conozca las historias de personas que se han visto forzadas a huir.

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