Lights out leaves cold, boredom for 20,000 in Washington

En esta imagen, tomada el 20 de noviembre de 2015, Dennis Wheeler, respomsable sobre el terreno de Scenic Mobile Estates en Spirit Lake, Idaho, intenta evitar la congelación de tuberías durante un apagón provocado por una tormenta de vie SPOKANE, Washington, EE.UU. (AP) — La última ha sido una semana fría, oscura y aburrida para casi 20.000 residentes en Spokane — la segunda ciudad más grande del estado de Washington — que el martes cumplieron siete días sin calefacción, lámparas o televisores luego de que fuertes vientos rompiesen líneas eléctricas, árboles y la red eléctrica.

El gobernador Jay Inslee visitó Spokane para inspeccionar los daños provocados por la peor tormenta en la historia de la región, y prometió estudiar si el condado de Spokane cumple los requisitos necesarios para recibir asistencia federal para desastres.

La tormenta del pasado 17 de noviembre registró vientos de más de 110 kilómetros por hora (70 millas por hora), que arrancaron árboles y los estrellaron contra autos, matando a tres personas en todo el estado.

Más de 180.000 clientes estuvieron sin suministro eléctrico durante el punto álgido de la tormenta, y los que todavía no lo han recuperado se enfrentan a un pronóstico helador de cara al feriado de Acción de Gracias.

El alcalde, David Condon, dijo que cada noche unas 200 personas utilizaban los albergues de emergencia abiertos por la municipalidad, aunque la mayoría de los afectados por el corte del suministro se alojan con familiares, amigos o en hoteles.

Avista Corp., la principal eléctrica de la región, ha trabajado sin descanso la última semana, pero hasta 5.000 clientes seguirán sin electricidad el miércoles por la noche, dijo Scott Morris, presidente de la compañía.

El martes, una nueva ronda de fuertes vientos, con rachas de hasta 80 kilómetros por hora (50 millas por hora), dejó sin electricidad a más de 30.000 perdonas al oeste de Seattle.

Las escuelas públicas de Spokane están cerradas desde el miércoles. Aunque la mayoría de los centros tienen suministro eléctrico, el distrito decidió cancelar las clases durante toda la semana por el peligro que suponen para sus 29.000 estudiantes los tendidos eléctricos y árboles caídos.

Cinco colegios fueron habilitados como albergues para quienes no tienen electricidad, dijeron funcionarios.