Libertad de expresión no ampara el tuiteo de mensajes de odio

Madrid, 13 Jul (Notimex).- El Tribunal Supremo de España estableció hoy en una sentencia que las expresiones polémicas en Twitter que “se enmarcan dentro del discurso del odio, no están protegidas por la libertad ideológica o de expresión”.

En un comunicado, el máximo tribunal emitió la sentencia que condena a una joven por humillar a víctimas de atentados de la organización separatista Patria Vasca y Libertad (ETA) con tuits ofensivos.

Se trata de la primera vez que el Tribunal Supremo crea jurisprudencia en esta materia, y lo hace en momento en que en España hay varios casos que han creado polémica, tanto por el tipo de mensajes en redes sociales como del tipo de personas ofendidas.

El caso más reciente es la investigación ordenada por la Fiscalía española contra quienes lanzaron mensajes de burla en Twitter por la muerte del torero Víctor Barrio, en los que referían si al igual que el toreo su fallecimiento era un arte.

El propio presidente del gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, aseguró que no se permitirán que se repitan “estos bárbaros insultos”, y aseguró que aunque se trata de casos residuales se actuará a través de la Fiscalía contra esa “vileza”.

La Audiencia Nacional celebró la víspera un juicio por enaltecimiento del terrorismo contra el líder del grupo Def con Dos, César Strawberry, por tuits en los que se burla de víctimas de ETA, y algunos otros casos han sido ya denunciados ante las autoridades.

El caso del concejal del Ayuntamiento de Madrid, Guillermo Zapata, es el que más refleja esta polémica, ya que se ha reabierto por tercera vez, y también es por presuntas ofensas a víctimas de ETA.

La sentencia del Tribunal Supremo conocida este miércoles precisa que no se trata de criminalizar opiniones discrepantes, sino de combatir actuaciones dirigidas a la promoción pública de quienes ocasionan un grave quebranto en el régimen de libertades y daño en la paz de la comunidad.

El documento establece que la humillación o desprecio a las víctimas afecta directamente a su honor y a su dignidad, perpetuando su victimización, que es actualizada a través de esa conducta.

“No se penaliza el chiste fácil o de mal gusto, sino que una de las facetas de la humillación consiste en la burla”, recreada con chistes macabros” no en sujetos pasivos sino con personas a quien se identifica con su nombre y apellidos.

El tribunal cree que se incurre en delito con el tipo de expresiones a los que refiere la sentencia, porque existe una conciencia de que lo que se transmite “es una ofensa pública a víctimas del terrorismo”.