Kazajistán llama a países a unirse por un mundo sin armas nucleares

Por Pamela Cruz Gutiérrez

México, 7 Sep (Notimex).- Ante las terribles consecuencias de salud que enfrentan miles de personas por el uso y las pruebas de armas nucleares en el mundo, Kazajistán hace un llamado a que todos los países se sumen al desarme nuclear para propiciar un ambiente de paz y mejora en la calidad de vida de la humanidad.

El embajador del país asiático en México, Andrian Yelemessov, hizo este exhorto en su discurso por la celebración del 25 aniversario del cierre del polígono de pruebas de Semipalátinsk, durante el cual expresó que “ganar guerras a través de armamento atómico es solo una ilusión”.

“Llamamos al mundo a reconocer que la amenaza de la autodestrucción nuclear no desapareció en ninguna parte, pero aún hay oportunidad de hacer al mundo más seguro, liberándolo de las armas más destructivas”, planteó.

El diplomático abundó que para ello “es necesario tomar las acciones concretas para promover a nuestro planeta hacia un futuro libre de armas nucleares, es necesario para la felicidad y prosperidad de la futuras generaciones”.

En ese sentido destacó que el camino para un mundo libre de armas nucleares no será fácil, ya que se requiere de un cambio de mentalidad, nuevas soluciones políticas multilaterales y confianza en las relaciones internacionales de alto nivel.

Yelemessov recordó que el 29 de agosto de 1991 “llegó a su fin el experimento más siniestro del militarismo”, que por más de 40 años atormentó a la gente que habitaba en la ahora Kazajistán pero que con voluntad política y apoyo del pueblo pudo detenerse.

Suma ya un cuarto de siglo desde que el presidente Nursulan Nazarbayev firmó el decreto sobre el cierre del polígono de pruebas nucleares más grande del mundo.

Pese a la importancia de éste que llamó un acontecimiento histórico, otras naciones no manifestaron una postura ante el desarme, lamentó el representante del gobierno de Kazajistán ante México.

El descubrimiento de la energía nuclear fue uno de los logros de la ciencia del siglo XX, pero su uso con fines militares ha sido el mayor y más peligroso engaño en la historia de la humanidad y el precio de su uso es la pérdida del mundo, advirtió.

Por ello el recordatorio de aquel triunfo es “una buena razón para iniciar una nueva fase de la lucha por la reducción y la prohibición total de las armas del fin del mundo”.

Tras el colapso de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Kazajistán era el dueño del cuarto potencial más grande de misiles nucleares del mundo, pues en su territorio albergaba 104 misiles intercontinentales SS-18, también llamados “Satan”, precisó.

Abundó que sobre ellos había mil 400 cabezas nucleares, mientras que en su aeródromo habían 40 bombarderos estratégicos Tu-95 MS con 370 misiles nucleares de crucero; dicho potencial era superior a las fuerzas de Francia, Gran Bretaña y China juntos.

Kazajistán, además, cuenta con un cuarto de las reservas naturales de uranio en el mundo, mencionó el diplomático kazajo.

Un total de 456 pruebas nucleares y termonucleares fueron llevadas a cabo en dicha nación del centro de Asia, incluyendo 116 en la atmósfera, recordó.

Más de un millón y medio de personas vivían cerca del polígono de pruebas, que tenía una superficie de 300 mil kilómetros cuadrados; ellos al igual que otros habitantes de las cercanías estuvieron expuestos a una intensa contaminación radiactiva.

Así, 500 mil personas se vieron afectadas, al igual que la naturaleza y la vida silvestre del lugar, por lo que varias generaciones de seres vivos sufrirán las consecuencias de los experimentos destructivos.

El país cuenta con el proyecto Abolición de Pruebas, Nuestra Misión (ATOM, por su sigla en inglés), que pretende concientizar a las personas sobre el uso de armas nucleares y las repercusiones que tiene para la humanidad y su entorno, entre otras iniciativas, a las cuales pide se sumen países de América Latina para lograr la meta.

Para apoyar su política, el gobierno de Kazajistán ha propuesto premiar cada dos años, con un millón de dólares, a la persona o asociación que más aporte y ayude a la erradicación del armamento nuclear.

Al evento celebrado este miércoles asistieron embajadores y representantes de naciones de América Latina como Ecuador, Costa Rica, Colombia y Brasil, además de funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

También podría gustarte