Jorge Enrique Adoum supo reflejar en su poesía los problemas sociales

México, 2 Jul (Notimex).- Poeta, escritor y diplomático ecuatoriano, Jorge Enrique Adoum, autor de “Entre Marx y una mujer desnuda”, obra considerada su mejor escrito, es recordado a siete años de su fallecimiento, ocurrido el 3 de julio de 2009.

Adoum nació el 29 de junio de 1926, en Ambato, Ecuador; desde joven se interesó en las problemáticas sociales y el mundo de las letras, así que decidió estudiar Derecho y Filosofía, primero en la Universidad Central de Ecuador, luego en la de Santiago de Chile.

Ya instalado y relacionado con la sociedad escritora chilena, conoció al poeta Pablo Neruda (1904-1973), de quien fue secretario particular durante un par de años, según el portal “PoemasDelAlma.com”.

Adoum se inspiró en las lecturas y publicaciones del Grupo de Guayaquil, el cual estaba conformado por escritores realistas y costumbristas que abordaban problemas de la sociedad ecuatoriana, donde figuraban nombres como los de los escritores Demetrio Aguilera Malta (1909-1981) y Joaquín Gallegos Lara (1911-1947).

A este último escritor le había enviado por correo su libro “Las cruces sobre el agua” (1946) y le llegó después de su fallecimiento, este acontecimiento inspiró a Jorge Adoum para definir una novela de ciencia ficción.

En 1949, el escritor publicó su primer poemario “Ecuador Amargo”, en el cual reflejó sus preocupaciones sociales, tres años después obtuvo el Premio Nacional de Poesía de Ecuador.

Preocupado por la educación y cultura de la sociedad ecuatoriana, el literato trabajó en diferentes cargos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, también fue miembro del Partido Comunista Chileno, destaca el portal “epdlp.com”.

Entre su legado literario destacan: “Los orígenes” (1952), “El enemigo y la mañana” (1952), “Dios trajo la sombra” (1959), “El dorado” y “Las ocupaciones nocturnas” (1961), volúmenes que conforman “Los cuadernos de la tierra” (1961), donde plasmó experiencias históricas de los orígenes del hombre ecuatoriano y la conquista y colonización española.

En periodismo colaboró para el “Diario del Ecuador” como redactor cultural, también escribió para diferentes revistas latinoamericanas y ejerció como profesor de Literatura en diversas instituciones.

En la siguiente época de producción literaria publicó: “Notas del hijo pródigo” (1951), “Relato del extranjero” (1953), “Y me fui con tu nombre por la tierra” (1964), “Curriculum mortis” (1968), “Pre poemas en post español” (1979) y “No son todos los que están” (1980), aquí el autor siguió con su línea de ideas pero cambió su redacción a una expresión coloquial.

A partir de 1961 y durante tres años el también crítico literario viajó a Egipto, India, Japón e Israel, con el cargo de director nacional de Cultura, en el marco del programa principal de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), con el objetivo de conocer y divulgar los valores culturales de Oriente y Occidente.

El literato no pudo regresar a su país durante un tiempo por conflictos sociales, lo que lo orilló a vivir en París, ahí trabajó como lector de literatura en diferentes lenguas, colaboró en Radio y Televisión, y fue traductor de la (UNESCO) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Su carrera se complementó con las aportaciones que hizo al teatro con: “El sol bajo las patas de los caballos” (1975) y “La subida a los infiernos” (1976) y consiguió un notable éxito con su novela “Entre Marx y una mujer desnuda” (1976).

En el área de la crítica literaria tiene títulos como “Poesía del siglo XX” (1957) y “Sin ambages” (1989).

En noviembre del 2015, la casa editorial Pinguin Random House publicó la reedición de “Entre Marx y una mujer desnuda” (1976) ya que es considerada una novela clásica de la literatura ecuatoriana para el mundo, de acuerdo con el portal “Larepublica.com”.

El también ganador de premios como el Casa de las Américas (1960) y Xavier Villaurrutia (1976), Jorge Enrique Adoum, murió en Quito, Ecuador, el 3 de julio de 2009, por complicaciones de salud, cuando tenía 83 años.

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