“Jarabe Tapatío”, baile mexicano que luce galantería entre una pareja

Por Lucía Lizárraga Castro. Corresponsal

Guadalajara, 15 Sep (Notimex).- El baile del “Jarabe Tapatío”, típico de Jalisco, y nacional por excelencia, es alegre y galante al lucir el cortejo del hombre hacia la mujer, quien primero lo rechaza pero al final del ritual dancístico lo acepta y sella con un beso una relación romántica.

Durante el cortejo el hombre tira el sombrero frente a su pareja y baila en su ala ancha o alrededor del mismo para conquistarla, por lo que esta danza muestra toda una galantería masculina ante la mujer.

La danza culmina cuando la mujer recoge el sombrero del suelo y tapa con éste su cara y la de su pareja, sellando el romance con un beso, relató a Notimex Rolando Rivera Falcón, integrante del Ballet Folclórico de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

“Es popularmente conocido como `Jarabe Nacional´ porque es el baile folclórico por excelencia, es un símbolo más de la mexicanidad, porque se compone de varios elementos de todo el país en cuanto a su indumentaria, la estructura de la música y antecedentes históricos”, refirió.

El “Jarabe Tapatío” se remite a los años de la Colonia en México, “en aquellos tiempos no se bailaba como es en la actualidad, pero le denominan jarabes por toda la riqueza cultural que traían los españoles a nuestro país, de jarabes antiguos gitanos”, dijo.

Añadió que esos jarabes se bailaban en las haciendas, pero conforme pasa el tiempo los criollos lo fueron adaptando a sus costumbres. Sin embargo, la Iglesia lo consideró pecaminoso y a través del tribunal de la Santa Inquisición fue censurado como otros bailes.

“Fue hasta el tiempo de la Reforma con Benito Juárez en la Presidencia cuando otra vez se volvió a popularizar, con la idea de unificar a la nación”, recalcó el experto y agregó que hay otras versiones de que fue en la Revolución Mexicana cuando surge como símbolo nacional.

El investigador de las tradiciones mexicanas, explicó que el “Jarabe Tapatío” es una fusión de diferentes sones de todo el país y consta de 32 aires. “Un aire es un fragmento de alguno de los sones que representan una región, incluso el inicio representa la parte de Jalisco”.

Abundó que tiene todo una dramatización de galantería, de conquista hacia la mujer. “Cuando el hombre tira el sombrero al piso invitando a que la mujer baile, sobre la ala del sombrero, busca que lo acepte y si quiere bailar alrededor del sombrero quiere decir que la conquistó”.

Puntualizó que es considerado baile nacional luego de que en 1919 en una gira por México, la bailarina de ballet rusa Anna Pávlova incorporó el “Jarabe Tapatío” en su repertorio permanente, con el uso del traje original de china poblana, pero bailando en puntas.

Por otra parte, dio a conocer que el estudio de la danza folclórica en México es muy amplio porque se enfoca a las diferentes regiones del país.

“Su nacimiento se remonta a las danzas autóctonas pero no se cuenta con mucho material por la llegada de los españoles que destruyeron códices y deidades que no tenían que ver con el cristianismo”, apuntó.

Mencionó que gracias al mestizaje y a la propia evolución histórica del país se han constituido los jarabes mexicanos, ya que estos bailes folclóricos son una herencia de la raza indígena, europea y africana tras la llegada de los esclavos por el Golfo de México.

“Se adaptó esa raíz negra a nuestros ritmos, teníamos nuestras propias danzas, se le agregó la cultura europea y la cultura africana, lo que ha dado como resultado nuestros sones y jarabes, fusionando todo desde lo autóctono”, puntualizó.

Añadió que la difusión y promoción de los bailes folclóricos mexicanos se intensificó en 1952 con Amalia Hernández, quien se dio a la tarea de rescatar esa herencia cultural histórica con el propósito de encontrar la identidad nacional.

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