Investigadora mexicana colabora para explicar energía oscura

Por Ashlei Espinoza Rodríguez. Enviada

León, Gto., 1 Oct (Notimex).- La ingeniera óptica mexicana de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), Margaret Domínguez, participa en la elaboración de un telescopio espacial que buscará demostrar la existencia de energía oscura en el espacio.

La joven, de 30 años, quien está a punto de terminar su doctorado en la Universidad de Arizona, destacó en su ponencia en el congreso WUConference que este proyecto en el que lleva trabajando dos años, junto a un grupo interdisciplinario de científicos del mundo, marcará un precedente al buscar responder la pregunta que ha intrigado a la ciencia ¿Qué es la energía oscura?

Por ello explicó, el telescopio infrarrojo de amplio campo de visión que prevén esté listo para 2025, viajará al espacio para encontrar la respuesta a este tipo de energía que está presente de acuerdo a experimentos y observaciones, en el 70 por ciento del universo.

Mencionó que hasta el momento no se sabe de qué está compuesta dicha fuerza, ya que aún no se ha hallado la manera de medirla, de replicarla y de interactuar con ella.

“Sabemos que existe, pero todavía estamos en el proceso de demostrar que realmente está ahí. Entonces vamos a mandar un telescopio que va a demostrar que existe y la va a poder medir por primera vez”, señaló.

Asimismo, Margaret mencionó que el Wide Field Infrared Survey Telescope (WFIRST, por sus siglas en inglés) también va a buscar exoplanetas, planetas que sean similares a la Tierra.

En este proyecto Margaret es la encargada del sistema óptico del telescopio, al cual denomina “Grism”, un prisma de rejilla que llevará tres lentes de 50 milímetros cada uno y que tendrá la misión de estudiar los componentes químicos del universo.

“Ahorita estoy trabajando en el primer prototipo de este mecanismo, luego haré otro para después ya tener el que se mandará al espacio; de echo mi tesis del doctorado es sobre este dispositivo que nunca se ha mandado al espacio, lo cual me emociona mucho pero también es una enorme responsabilidad”, señaló a Notimex.

En cuanto al funcionamiento que tendrá este sistema óptico, explicó que su objetivo será romper la luz y de acuerdo a cada color que se genere podrá estudiar sus componentes químicos.

“Cuando observas un prisma y como éste fracciona la luz en diferentes colores, pues cada uno de estos tonos va a tener un componente químico diferente y esto es precisamente lo que hará Grism, romper la luz para estudiar la composición química del universo”, afirmó.

Con este dispositivo, continuó, se pueden detectar componentes químicos como los de la Tierra en otros planetas, lo que significaría, si esto llegara a ocurrir, que posiblemente en ese planeta se pudiera estar desarrollando vida.

“Para mí es muy emocionante esta posibilidad de estar desarrollando algo que posiblemente pueda demostrar que existe vida en otros planetas, eso sería asombroso”, dijo.

La ingeniera óptica, originaria de Tecamachalco, Puebla, y que trabaja desde 2008 en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Estados Unidos, señaló además que este telescopio será del tamaño del telescopio Hobbles que actualmente se encuentra órbita y en el cual también participó en el sistema óptico.

“Sin embargo, este telescopio trabajará más rápido, porque los estudios y fotografías que Hobbles realiza en meses, WFIRST lo hará en días”, afirmó.

Con esto la ingeniera mexicana que se crió en una granja de puercos que tenía su padre, busca seguir poniendo en alto el nombre de México y de las mujeres en un ámbito donde este sector es muy reducido.