Investigación jurídica, más allá del concepto tradicional: Witker

Por Arturo R. Moreno Rábago

México, 12 Jun (Notimex).- Los problemas complejos que aborda la ciencia ya no es posible entenderlos desde una concepción tradicional, sino que es necesario tomar elementos de diversas disciplinas y este es el marco donde se desarrolla la investigación jurídica actual, explica Jorge Witker Velásquez.

El jurista con más de 40 años de trayectoria en México señala que “hoy día la ciencia se vuelve como aquella actividad que intenta buscar respuestas para problemas complejos; ya los problemas no son tan transparentes como eran antes”.

El especialista del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM agregó que actualmente “está todo mezclado, se unen las llamadas ciencias sociales y humanidades con las ciencias duras y con elementos de carácter moral, axiológico”, incluso.

Cómo se abunda en uno de los libros realizados en homenaje a sus 40 años de trayectoria “Metodologías: Enseñanza e Investigación Jurídicas”, la importancia de la investigación jurídica radica en que constituye una herramienta central del aprendizaje jurídico para los estudiantes.

“No puede haber una docencia en el campo del Derecho si no ataca simultáneamente la investigación jurídica. Es decir la creación de conocimiento jurídico, no puede estar alejada de la enseñanza del Derecho”, apuntó en entrevista con Notimex.

No obstante lamentó que “no todos los maestros que enseñan Derecho tienen conciencia de esto y no se actualizan, entonces ahí hay un gran reto que nosotros permanentemente planteamos”.

Conceptos cómo los anteriores, en los que Witker Velásquez se interesó desde hace muchos años, producto de sus propias investigaciones e historia de vida, “el origen recuerden mío; era profesor de la universidad de Chile y trabajaba también en el gobierno del presidente Allende”.

Al tener que salir y llegar a México “si bien hermano, culturalmente desconocido; lo primero que tiene que hacer uno, y así empezó mi curiosidad, es decir: bueno, a ver este es mi entorno, tengo que estudiarlo para poder entender, y para saber moverme”.

Esto “me obligó a hacer un doble esfuerzo: porque por una parte conocer la realidad de un país hermano, al cual le he entregado mis 40 primeros años académicos, de vida aquí, y por la otra, insertarme en el mundo académico de nuestra UNAM y demostrar que sí servía para la investigación”.

Así, “haciendo camino al andar”, recuerda, “fue todo un proceso interesante de asimilación, de tomar contacto con juristas tan notables como el maestro Héctor Fix Zamudio, el doctor Carpizo, Sergio García Ramírez, que fueron yo dijera los que me orientaron a moverme en este mundo”.

Transcurrido el tiempo, tras obtener su nombramiento en la UNAM el primero de enero de 1974 y luego de dirigir alrededor de 100 tesis doctorales, quienes fueran sus alumnos de este nivel, tuvieron la iniciativa de coordinar una obra que diera registro a su carrera.

De manera que la obra que comprende tres tomos con 118 trabajos, que se puede adquirir en el mencionado Instituto, lejos de ser loas al jurista, está compuesta por temas jurídicos muy actuales, escritos por investigadores nacionales e internacionales de alto nivel.

También podría gustarte