Instituto del Senado realiza estudio sobre Constitución capitalina

* Propone referéndum para ratificar texto aprobado por la Asamblea Constituyente

México, 2 Jul (Notimex).- La Constitución de la Ciudad de México tendría que reconocer el activismo ciudadano y prever espacios innovadores de participación para recoger las inquietudes, necesidades e intereses de los diversos grupos y barrios, señala el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República.

En su estudio “La Constitución de la Ciudad de México ¿qué, cómo, cuándo y para qué?”, refiere que uno de los mayores desafíos del proceso constituyente es que la sociedad se lo apropie, y éste es un punto medular para obtener legitimidad y perdurabilidad, puesto que no es concebible un nuevo contrato social sin la participación de la sociedad.

El Instituto Belisario Domínguez señala que si lo que el proceso constituyente pretende es dar un ejemplo de democracia en el país, es indispensable dar voz a los ciudadanos.

Una alternativa es convocar a un referéndum para que la ciudadanía ratifique el texto aprobado por la Asamblea Constituyente, propone el documento elaborado por el Instituto.

Detalla que este procedimiento jurídico se realizó en 1776, con la primera Constitución local americana, la de Virginia, y también en 1793, con la francesa; “de hecho, los procesos refrendarios para la aprobación de las constituciones son hoy una regla generalizada en el mundo”, enfatiza.

Aunque el referéndum no está presente en la reforma constitucional, el IBD sugiere que el Constituyente podría establecerlo en la Constitución de la Ciudad de México y convocar al primer ejercicio de refrendo en el país, precisamente para ratificar la Carta Magna que ellos mismos elaboraron.

Un referéndum podría terminar con los cuestionamientos de los ciudadanos hacia las reglas de integración de la Asamblea Constituyente, como que es un proceso controlado por las élites de los partidos políticos, que a su vez impusieron obstáculos excesivos a los interesados en participar.

Asimismo, que los 40 constituyentes, designados por los poderes ya constituidos, continúan con la tradición de intervención y tutelaje de la Federación en los asuntos que le competen estrictamente a la capital del país, como entidad federativa.

Por otra parte, advierte que quizá no sea exagerado afirmar que el éxito del proceso constituyente y de la nueva Constitución de la Ciudad de México depende en buena medida de los efectos que el nuevo orden legal tenga en la calidad y acceso a los bienes y servicios públicos.

Señala que de ahí la importancia de que la Asamblea Constituyente establezca criterios y atribuciones claras en la distribución y coordinación de facultades para la provisión de bienes y servicios públicos.

La investigación “La Constitución de la Ciudad de México ¿qué, cómo, cuándo y para qué?”, coordinada por la Dirección General de Investigación Estratégica, puede consultarse en la dirección electrónica: www.senado.gob.mx/ibd/content/productos/reporte/reporte33.pdf

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