Indigentes bajo la lupa de las redes sociales en NY

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La gente camina junto a un indigente tirado en el suelo que pide dinero en la calle 14 de Nueva York el 4 de septiembre del 2015. Las redes sociales se han convertido en un intrumento para difundir fotos e información de los indigentes, que para muchos son una violación de sus derechos. (AP Photo/Mary Altaffer, File) NUEVA YORK (AP) — Una aplicación muestra un mapa con alfileres que marcan los sitios donde han sido divisados indigentes, con fotos de personas tiradas en la calle, acurrucadas en las entradas de las casas o sentadas en la acera, con carritos de supermercado repletos de bolsos. Incluye también hashtags descriptivos tipo “NecesitaAyudaMedica”, “Acampando”, “PideLimosnaAgresivamente” o “Violento”.

Una página de Facebook da a los residentes de un barrio de Manhattan la oportunidad de compartir fotos y quejas de gente que vive en la calle, algunos semidesnudos. Un portal creado por un sindicato de la policía difunde imágenes de indigentes con la advertencia “¡Te estamos vigilando!”.

Nueva York, la ciudad de Estados Unidos que más indigentes tiene, está apelando a las redes sociales para vigilar a esa población y los defensores de sus derechos dicen que las publicaciones en las redes sociales son más un hostigamiento que una ayuda. Los promotores de esos portales, en cambio, afirman que solo ilustran un problema social apremiante para presionar a las autoridades a que hagan algo.

“La gente pensó que me estaba ensañando con los indigentes”, expresó Ed Mullins, presidente del sindicato de sargentos de la policía que publica Peek-a-booNYC, un portal con fotos de desamparados. “Yo pregunto: ¿tienen alguna solución mejor?”.

Estadísticas del gobierno dicen que hay 57.700 indigentes alojados en refugios de Nueva York, más que en ninguna otra ciudad del país, lo que representa un aumento del 13% en relación con el 2013. Y que posiblemente haya mucha más gente en la calle.

Si bien la cantidad de indigentes disminuyó a nivel nacional en años recientes, aumentó en algunos sitios como consecuencia de los incrementos en los alquileres y una rebaja en los sueldos, entre otros factores. Las municipalidades de Los Angeles y de Hawai declararon hace poco que el problema ya constituía una emergencia.

El censo reveló en febrero que había cerca de 3.200 indigentes en la calle en Nueva York, lo que representa un 5% menos que el año pasado, pero hay quienes cuestionan esas cifras y otras estadísticas indican que, en todo caso, la presencia de indigentes es cada vez más visible.

El servicio de quejas relacionadas con los indigentes de la ciudad ha recibido el doble de llamadas en los primeros diez meses de este año en relación con el mismo período del año pasado y la policía tiene registrados a su vez el doble de incidentes en los que un indigente se niega a ser llevado a un refugio. Un reciente estudio de la Universidad de Quinnipiac encontró que un 61% del electorado está en desacuerdo con el manejo que hace el alcalde Bill de Blasio de la pobreza y la indigencia.

Su administración destaca que la crisis de los indigentes estalló antes de que asumiera en el 2014 y que el alcalde ha asignado 1.000 millones de dólares adicionales para hacer frente al problema en los próximos cuatro años.

Para resolver la crisis es necesario reubicar a los desamparados y evitar los desalojos, entre otras cosas.

“Es una tarea grande y complicada”, dijo de Blasio este mes.

Algunos residentes del barrio Murray Hill de Manhattan dicen que lo que están viendo no parece progreso: personas tiradas en la calle con sus pertenencias, gente que orina y defeca a plena vista, hombres sin hijos que merodean los parques infantiles. Cuando un indigente que había sido hallado culpable de delitos sexuales violó a una mujer en el baño de un bar hace pocos meses, la gente apeló a las redes sociales para tratar de prevenir problemas.

Un grupo de Facebook llamado ThirdAnd33rd (en alusión a la esquinas de la 3ra Avenida y la Calle 33) tiene 700 miembros. Otro creó un “mapa de indigentes” al que se accede mediante una aplicación para teléfonos de usos múltiples. El activismo barrial, con la internet como su principal recurso, ayuda a la policía a vigilar mejor situaciones como la presencia de adultos sin niños en las plazas y a decidir quiénes deben ser admitidos en refugios.

“Es una forma de que la gente pueda distribuir fotos de cosas inquietantes que presencian”, dijo la administradora del portal ThirdAnd33rd Lauren Pohl. “La idea nunca fue avergonzar a alguien”.

Los defensores de los indigentes, no obstante, dicen que las fotos son humillantes porque los presentan como flagelos.

Dave Giffen, director ejecutivo de la Coalición para los Indigentes, considera que esas iniciativas son “inhumanas y poco éticas”.

La portavoz de la alcaldía Ishanee Parikh planteó que la gente preocupada con un indigente tiene que llamar al 311, el número asignado a ese tema, “y no usar aplicaciones que sirven para estigmatizar u hostigar a la gente que está en la calle”.

Una aplicación llamada WeShelter tiene un enfoque particular.

Al apretar un botón, una corporación dona automáticamente unos 5 centavos a servicios para los indigentes. Ha habido unas 30.000 donaciones en los últimos nueve meses.

“El objetivo”, explicó el cofundador de la aplicación Ilya Lyashevsky, “es que los residentes de la ciudad tengan la oportunidad de actuar cuando sienten el impulso de ayudar”.

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El redactor de la Associated Press Jonathan Lemire contribuyó en este despacho.

Jennifer Peltz está en Twitter en @ jennpeltz.

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