El estado sureño de Texas, el segundo más grande de los Estados Unidos y que cuenta con una población latina del 36 por ciento, celebra el próximo 4 de marzo las elecciones primarias.
Por primera vez en dos décadas las primarias en este estado desempeñarán un papel determinante en el camino demócrata hacia la Casa Blanca, y especialmente en el desempate de delegados que actualmente registran Obama y Clinton.
Mantendrá su estrategia
Maria Echaveste, asesora de la campaña de la senadora de Nueva York, manifestó en una tele-conferencia que para conseguir la atención del voto latino seguirán la misma estrategia empleada hasta ahora, pero también centrarán más su mensaje hacia esta comunidad.
Según Echaveste, Clinton tiene una gran simpatía entre los latinos porque ambos comparten las mismas preocupaciones, como la salud pública, la inmigración o las economías familiares.