Germán Sánchez rompe con inesperada plata maleficio en clavados en Río

Por Heriberto Araújo. Corresponsal

Río de Janeiro, 20 Ago (Notimex).- Germán Sánchez se colgó hoy la medalla de plata en la plataforma de 10 metros, tras una final en la que fue de menos a más, rompiendo al grito de “¡México, México!” el maleficio que perseguía a los clavadistas mexicanos en los Juegos de Río.

Fuera de las apuestas para subirse al podio, Sánchez se sacudió la presión y los problemas en su hombro derecho y realizó seis clavados de gran nivel (84.15, 81.60, 82.50, 98.05, 95.20 y 91.20) que le valieron la plata, por delante del estadunidense David Boudia, gran amigo del mexicano.

Fue precisamente un error de Boudia en el último clavado (68.45) lo que le brindó al mexicano la oportunidad de ser segundo en el podio, pues hasta entonces iba por el bronce.

Sereno y sonriente durante todos los días de competencia en el Parque Acuático María Lenk, Sánchez emerge como el mejor clavadista mexicano en la actualidad, por delante de su compañero en sincronizado y gran favorito, Iván García, quien quedó décimo.

“Hice lo que necesitaba: ir clavado tras clavado. Nada pasaba por mi mente en el último clavado: simplemente hacerlo”, explicó Sánchez.

Medallista de plata en Londres 2012 en clavados sincronizados con García, Sánchez dijo bromeando que ahora va por el récord que ostenta el histórico clavadista Joaquín Capilla, fallecido en 2010 y a quien conoció en persona.

“Si Joaquín Capilla es el máximo medallista, a ver si tenemos tiempo para alcanzarlo. Ahora tengo que regresar y checar bien con los doctores el hombro, porque me gusta mucho Japón y quiero conocer ese país”, indicó en referencia a los Juegos de 2020 de Tokio.

Además del talento de Sánchez, quizá menos publicitado que el de su compañero, varios elementos se conjugaron para que ganara la plata: la irregularidad del chino Qiu Bo, la eliminación en semifinales del favorito británico Thomas Daley y la propia decepción de Iván García.

El chino Qiu Bo (plata en Londres 2012), quien puso al María Lenk de pie con dos clavados consecutivos de 102 puntos, tuvo dos errores graves en el segundo y quinto clavados (47.25 y 47.50) que lo dejaron fuera de la lucha por las medallas, abriendo esa posibilidad para México.

García, favorito para llevarse un metal, se vio nervioso y tenso. En el tercer clavado, el mexicano quedó relegado a la última posición de la tabla de 12 y de ahí sólo pudo subir hasta el décimo lugar.

En el quinto clavado obtuvo apenas una calificación de 30.75 puntos y tras la competencia se derrumbó junto al jacuzzi.

“No se dieron hoy las cosas para mí. Gracias a Dios tengo una familia muy unida y hermosa que me va a ayudar a olvidar esto rápido”, explicó.

“Fallé. Estaba muy ilusionado con esta medalla. Lloré porque trabajé y no se dieron las cosas. Fue enojo”, reveló.

La medalla de Sánchez llegó después de que los medallistas olímpicos mexicanos Paola Espinosa y Rommel Pacheco quedaron en cuarto y quinto lugar, en forma respectiva, en los Juegos de Río.

NTX/I/HA/FHB/RIO16/MEX

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