G-20 confía en solución de crisis por techo de la deuda de EEUU

Cumbre del G20 en Rusia

“No hay planes de emergencia (…) No veo la necesidad para que nosotros nos reunamos el 17 o el 18 de octubre porque confiamos que esta compleja situación será resuelta”, dijo aquí el ministro de Finanzas de Rusia, Antón Silvanov, cuyo país preside el G-20.

Silvanov realizó sus declaraciones en una rueda de prensa al término de la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales del G-20, bloque que reúne a los principales países industrializados y emergentes.

El ministro ruso reiteró que durante estas pláticas no se abordó la posibilidad de prepararse ante una eventual moratoria de pagos por parte de Estados Unidos.

“Las conversaciones de este día se enfocaran en varios temas, pero no se discutieron planes emergentes o extraordinario”, añadió.

Dijo que existe confianza en que la administración del presidente Barack Obama está comprometida para buscar un acuerdo que permita elevar el techo de la deuda antes de la fecha límite del próximo 17 de octubre.

Comentó que incluso el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, abandonó la reunión antes de su conclusión para reincorporarse a las discusiones que celebran la Casa Blanca y miembros del Congreso.

“Por ello es que no hubo discusiones sobre lo que podría ser un mal escenario. Confiamos en que las autoridades de Estados Unidos van a encontrar una salida a está situación”, precisó Silvanov.

Al término del encuentro, el G-20 emitió un comunicado conjunto en el que indicó que “Estados Unidos necesita tomar acción urgente para resolver las incertidumbres fiscales en el mediano plazo”.

Un eventual fracaso de estas negociaciones llevaría a Washington a declarar una moratoria de pagos por primera vez en su historia, lo que ha captado gran atención durante los trabajos de la reunión anual de otoño del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Durante la sesión plenaria, el presidente del Banco Mundial, Yim Yong Kim, hizo un urgente llamado a los líderes del Congreso estadounidense a alcanzar un pronto acuerdo, al advertir que de lo contrario tendría un negativo impacto para la estabilidad financiera.

El dirigente del organismo multilateral aseveró que esta crisis en Washington ha empezado ya a agitar los mercados financieros.