Fotógrafos indagan en el acento oculto de las imágenes

México, 21 Jun (Notimex).- “En defensa propia” es el nombre de la serie con la que el fotógrafo Carlos Álvarez participa en la muestra colectiva “Acento oculto”, que indaga, a partir de diversas propuestas, en el doble filo de las imágenes.

La muestra, a exhibirse en la Galería L hasta el 9 de julio, se centra en particular en la dualidad que puede hallarse en una herramienta, cuando se le da el uso para el que fue creada y cuando acaba convertida en un utensilio de defensa.

En entrevista, explicó a Notimex que a través de las imágenes, plasmó únicamente el brazo y mano que sostienen un objeto, sea un bat, un picahielo, una navaja y un palillo chino, porque la idea es plasmar ese estado en el que el ser humano se siente indefenso, en constante incertidumbre.

“Ese momento en que tiene temor a que se le arrebate desde su tranquilidad hasta sus pertenencias materiales”, detalló.

El artista de la lente abundó que las ocho fotografías en gran formato y a color que incluyó, son imágenes que utilizan esos objetos, por lo que buscó a gente que realmente trabajara con ellos y que a la vez puedan usarse como armas para protegerse.

Dichos objetos, aclaró, no son armas pero se usan como tales para sentirse protegidos.

“Son fotografías de personas en las que no pongo la cara, sino el brazo y el elemento que utilizan, por lo que estoy hablando de las personas, dándole a los visitantes una imagen a partir de la cual puede intuir, con ciertos elementos, quién es la persona que está en la imagen y en qué trabaja”, expresó.

Montero, quien en general aborda en su obra la construcción de la apariencia para crear identidad, aseguró que la exploración sobre su serie “En defensa propia” surgió de una experiencia propia y viene de haberse encontrado en una situación difícil, que lo llevó a trabajar en este proyecto.

“En la realidad no tengo armas, estoy en contra de tener una pistola, porque me parece que es un riesgo enorme, hoy más que nunca podremos hablar del riesgo que implica un doble filo”, aseveró.

Destacó que el espacio de la galería está muy adecuada para la exposición, sobre todo por contar con una luz natural durante el día en que las piezas fotográficas se aprecian muy bien.

“La serie que envíe eran 10 fotografías, de las cuales entraron ocho imágenes, pero fue una decisión curatorial y museográfica muy acertada porque tienen el espacio necesario para respirar y para verlas a distancia”, concluyó el fotógrafo.

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