Fabián Gómez, de caddie a ganador del Abierto Sony

El argentino Fabián Gómez (centro) en el medio, posa con la Miss Hawaii Chelsea Harding (izquierda) y la Miss Teen Hawaii Joahnna Lee Ucol, con el trofeo de campeón del Abierto Sony el domingo 17 de enero de 2016 en Honolulu. (AP Foto/Ma HONOLULU, Hawaii (AP) — Algunas de las batallas más duras que enfrentó en su vida Fabián Gómez fueron con los otros caddies con quienes creció en Argentina.

El dinero no era fácil. Sobrevivió con unos 20 dólares por ronda de golf como caddie en Resistencia y cortaba césped para ganar algo extra. Podar césped pagaba más, pero fueron esas rondas con otros caddies lo que lo preparó para momentos como el domingo en el Abierto Sony.

“Aprendí a comportarme, a ser paciente y todo eso”, dijo Gómez tras su triunfo en un playoff sobre Brandt Snedeker en el torneo disputado en Honolulu. “Realmente aprendí jugando con otros caddies. Ellos salían a jugar por dinero. Tienes que aprender a toda costa, porque tienes que ganar”.

Gómez necesitó todas esas lecciones, y la mayor racha de birdies en su carrera, para ganar su segundo título del PGA.

Arrancando a cuatro golpes de la cima en la última ronda, Gómez, de 37 años, tuvo una cadena de siete birdies que le colocó en la punta. La racha comenzó con un birdie desde cuatro metros en el hoyo 6 y los seis birdies siguientes fueron más cortos.

Siguió eso con dos bogeys consecutivos, lo que permitió que Snedeker y Zac Blair le alcanzasen. Pero embocó birdies en los últimos dos hoyos, desde tres metros en el 17 y desde seis en el 18, para cerrar con una ronda de 62 golpes, 8 bajo par y un total de 260, 20 bajo par.

Snedeker forzó el playoff con un birdie en el 18 y Gómez se llevó el cetro con otro birdie — su 11no del día — en el segundo hoyo adicional.

Estaba llorando en el 18 por un par de razones — la resistencia que mostró al ganar y el momento que compartió con su caddie Coco Monteros, cuyo padre murió poco antes de la Navidad. Gómez no conocía bien al padre de Montero, pero eso no importó.

“Sabíamos que teníamos una oportunidad y nos enorgulleció poder hacerlo por él”, dijo.

La familia es lo más importante en Resistencia, especialmente en el mundo del golf. José Luis Campra, el caddie de Emiliano Grillo, también de Resistencia, fue su traductor. El padre de Campra falleció el año pasado cuando se encontraba en Shangai, y se quedó con Grillo en torneos del tour europeo.

El primer argentino que ganó un major del golf fue Roberto de Vicenzo en el Abierto Británico de 1967. Ángel Cabrera se coronó campeón en un Masters y en el Abierto de Estados Unidos. Pero cuando le preguntaron sobre su ídolo cuando era niño, Gómez mencionó a José Coceres, quien también aprendió jugar golf como caddie en la provincia del Chaco.

Gómez sumó su segundo título en el tour de la PGA, luego que el año pasado se impuso por cuatro golpes en el St. Jude Classic. Subió al puesto 55 del ranking y, sin ningún otro argentino dentro de los 225 mejores del mundo, es casi seguro que Gómez y Grillo irán a los Juegos Olímpicos de Río el próximo agosto.

“Ir a los Juegos me entusiasma”, dijo Gómez. “He trabajado duro para poder triunfo, pero estoy seguro que ganando podré estar ahí. Dependerá cómo le va a los demás jugadores, pero siento que estoy casi adentro”.